martes, 5 de agosto de 2014

Diabetes y su relación con la ERC

La diabetes es una enfermedad metabólica y crónica en donde falla la función o la producción de insulina, una hormona que controla los niveles de glucosa de la sangre. La glucosa es un tipo de azúcar y es la fuente de energía primordial para las células del organismo. Este fallo de la insulina hace que los niveles de glucosa de la sangre se eleven de manera persistente. La insulina es producida por unas células específicas del páncreas. En la actualidad no se conoce con precisión que es lo que desencadena la diabetes pero se cree que intervienen múltiples factores como la herencia genética, la dieta y el estado nutricional de la persona.

Existen dos tipos muy diferentes de diabetes, la diabetes tipo 1 y la diabetes tipo 2.

  • Diabetes tipo 1

La diabetes tipo 1 generalmente comienza durante la niñez o juventud tardía, aunque puede presentarse a cualquier edad. El problema se da en la destrucción de las células que producen las insulina normalmente por medio de autoanticuerpos (anticuerpos que produce el propio organismo). Por este motivo, al disminuir el número de células beta, se produce un déficit de insulina en el organismo. Este tipo de diabetes debe controlarse mediante inyecciones subcutáneas La insulina debe administrarse con agujas mediante la vía subcutánea debido a que no puede absorberse por el tubo digestivo.

Entre un 5 y un 10% de los casos de diabetes son de tipo 1.

  • Diabetes tipo 2

La diabetes tipo 2 generalmente comienza después de los 40 años de edad, pero puede presentarse antes. El principal problema se da, no por la falta de insulina, sino porque se genera una resistencia de las células del organismo al efecto de la insulina. Dicho de otra manera, no existe en este caso un déficit de insulina, sino que el problema se basa en que esta insulina normal no puede ejercer su efecto. El tratamiento para este tipo de diabetes incluye actividad física, régimen de reducción de peso y una planificación especial de las comidas. Si la dieta y el ejercicio no son suficientes para controlar la enfermedad, en la mayoría de los casos se les receta medicamentos en forma de pastillas (denominados antidiabéticos orales o hipoglucemiantes orales). De todas formas, cuando la diabetes tipo 2 lleva muchos años de evolución y los antidiabéticos orales ya no pueden cumplir su efecto, es frecuente que sea necesario administrar insulina para lograr controlar los niveles de glucosa en la sangre. La diabetes tipo 2 es la más habitual.
Imagen
La diabetes en el mediano-largo plazo puede dañar varios órganos del cuerpo:
  • Riñones
  • Corazón
  • Ojos (retina)
  • Cerebro
  • Vasos sanguíneos
  • Nervios
  • Hígado
La diabetes es una de las causas mas frecuentes de enfermedad renal crónica. Se sabe que en España aproximadamente un 22% de las personas con ERC terminal se producen a causa de la diabetes.

Cerca de un tercio de las personas que padecen diabetes pueden desarrollar una enfermedad renal crónica.

En general, el daño renal rara vez ocurre durante los primeros 10 años de padecer diabetes, y normalmente pasan entre 15 y 25 años antes de que se presente la insuficiencia renal.

La Asociación Americana de la Diabetes (ADA, por sus siglas en inglés) recomienda calcular la capacidad de filtrado del riñón a partir de la creatinina sérica al menos una vez al año en todas las personas que padecen diabetes.


imagen


¿POR QUÉ LA DIABETES PUEDE GENERAR LA ERC?

La elevación persistente de la glucosa produce alteraciones en las estructuras internas del riñón y produce un mal funcionamiento de sus funciones de filtrado.

Las unidades de filtración del riñón poseen gran cantidad de vasos sanguíneos. Con el tiempo, los niveles altos de azúcar en la sangre pueden hacer que estos vasos se estrechen y se obstruyan. Sin suficiente cantidad de sangre, los riñones se deterioran y la albúmina (un tipo de proteína de la sangre) atraviesa estos filtros y termina en la orina, donde normalmente no debería estar. Es en este momento en donde comienza el mal funcionamiento del riñón.