domingo, 8 de junio de 2014

Los síntomas paraespecíficos de la diabetes, y la hiperglucemia.

June 7, 2014 by admin
Ignoro si alguien se ha hecho esta pregunta, pero la respues­ta ha sido tácitamente aceptada por los autores desde el mo­mento que se considera complicada a los remedios naturales para la diabetes.

Los hechos pueden ser explicados de otra manera. La enfermedad natural de la diabe­tes se origina por la insuficiencia endocrina del páncreas, en forma predominante, pero no exclusiva. El hígado, la tiroides, la hipófisis, el sistema cromafino, intervienen también en la co­rrelación neuroglandular que mantiene la normalidad del meta­bolismo glúcido.

Por consiguiente, es lógico pensar que la insu­ficiencia endocrina del páncreas, que origina la diabetes, traiga aparejada, en forma más o menos variada, la alteración funcio­nal de los otros elementos endocrinos que sostienen, juntos con el páncreas, el equilibrio del metabolismo glúcido. La insuficien­cia del páncreas sería la causa principal de los síntomas especí­ficos de la diabetes. El trastorno funcional, más o menos pronun­ciado, de los otros elementos endocrinos, sería el causante de los síntomas paraespecíficos.

Aceptadas estas razones patogénicas, resulta más fácil la ex­plicación de los hechos arriba especificados.

Si un diabético mantiene toda su vida una insuficiencia en­docrina pura del páncreas, sin mayor alteración de los otros elementos glandulares, es comprensible que pueda vivir con hi­perglucemia y glucosuria alta sin tener síntomas paraespecífi­cos. Pero si la participación de las otras glándulas endocrinas es acentuada, el tratamiento para la diabetes podrá vivir el enfermo aglucosúrico y con una hiper­glucemia en descenso; mas, no obstante, los síntomas paraespe­cíficos, motivados por esa disfunción endocrina pluriglandular, se mantendrán.

También considero que la insulina tiene una acción especí­fica y otra acción paraespecífica. La primera está vinculada al metabolismo hidrocarbonado; la segunda tiene acción sobre el metabolismo de los proteicos, grasas, substancias minerales, so­bre el sistema nervioso vegetativo, sobre otros elementos endo­crinos, etc., etc.

Hay hechos probatorios que afirman esta concepción; se ha visto que la insulina produce en algunos enfermos la atrofia de la grasa subcutánea, sin que se acompañe de ninguna lesión trófica local o de lesión nerviosa. En los eczemas de la diabetes oculta, la insulina suprime el prurito y favorece la curación de la dermatosis. En la diabetes no hay remedios ni soluciones caseras para la glucosaria suprime las “complicacio­nes”, los síntomas paraespecíficos, sin que exista una grosera perturbación del metabolismo glúcido.

Con este criterio, si quisiéramos sintetizar la manera de pre­sentación sintomática de las formas clínicas distintas de la diabetes, diríamos:

  • La diabetes sacarina significa, por lo común, la existen­cia de síntomas específicos predominantes, escasez de los síntomas paraespecíficos.
  • La diabetes oculta produce síntomas específicos poco manifiestos, pero evidentes; y síntomas paraespe­cíficos siempre presentes.
  • La diabetes latente tiene síntomas específicos, aparen­temente inexistentes por su moderación, sólo se los halla por pruebas biológicas; y síntomas paraespe­cíficos preponderantes que llenan el cuadro clínico.






Publicado en http://anirc.es/los-sintomas-paraespecificos-de-la-diabetes-y-la-hiperglucemia/