jueves, 22 de mayo de 2014

Breves momentos de ejercicio intenso controlan mejor el azúcar en sangre que una única sesion de ejercicio moderado

22 de Mayo 2014
Un estudio publicado en Diabetologia concluye que breves intervalos de ejercicio intenso controlan mejor la hiperglucemia en personas con resistencia a la insulina que una sesión de 30 minutos diarios de ejercicio moderado.

Interrumpir el tiempo de inactividad: la “acumulación de actividad física”
La hiperglucemia (exceso de azúcar) en la sangre después de las comidas es una de las principales características de la resistencia a la insulina. Reducir estos picos después de las comidas es importante para reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, con todas sus complicaciones y trastornos asociados. Una investigación publicada en Diabetologia (revista de la asociación europea para el estudio de la diabetes) señala que breves intervalos de ejercicio intenso antes de las comidas ayuda a controlar el azúcar en sangre en personas con resistencia a la insulina de forma más efectiva que una sesión diaria de 30 minutos de ejercicio moderado. Tres períodos breves de ejercicio de 10 minutos cada uno supusieron una reducción del 12% en el nivel medio de glucosa postprandial (después de las comidas) mientras que el mismo período de tiempo (30 minutos) seguidos no mejoró el control del azúcar en sangre.

Este artículo (que puede descargarse completo aquí), vendría a confirmar el interés para prevenir trastornos cardiometabólicos de las prácticas denominadas “acumulación de actividad física”, es decir, realizar con frecuencia breves momentos de ejercicio intenso en lugar de una única y prolongada sesión de ejercicio. Así, aunque diversas guías prescriben ejercicio para preservar la salud (muchas de ellas recomiendan 30 minutos de ejercicio moderado cinco veces por semana) tales prácticas pueden hacer que mucha gente pase largos períodos de inactividad o sedentarismo, lo cual es perjudicial para diversas patologías. Existen numerosos que apuntan que interrupciones frecuentes de la inactividad son beneficiosas para controlar diversos parámetros cardiometabólicos perjudiciales, entre ellos la circunferencia de cintura y el nivel de glucosa en sangre.