jueves, 22 de mayo de 2014

Análisis de orina mejora detección del consumo alcohol en pacientes con trasplante hepático

La determinación del etilglucurónido en orina (uEtG) combinada con el Cuestionario de Detección de los Trastornos por Consumo de Alcohol (AUDIT-C) mejora la detección del consumo de bebidas alcohólicas en los trasplantados hepáticos y los candidatos a la cirugía.

Un nuevo estudio, publicado en Liver Transplantation, replica los resultados de estudios previos: el marcador uEtG es más sensible y preciso que el resto, incluidos la transferrina deficiente en carbohidratos (CDT), el etanol urinario (uETOH) y el etanol en sangre (sETOH).

Los pacientes con trasplante hepático que no consumen alcohol antes de la intervención son menos propensos a sufrir una recaída después del trasplante.

Consumir bebidas alcohólicas después del trasplante eleva la morbilidad y la mortalidad por pérdida del tejido, además de aumentar el incumplimiento de la terapia inmunosupresora.

"Es fundamental evaluar el consumo de alcohol en los candidatos a un trasplante hepático y en los que ya recibieron el órgano", dijo por correo electrónico el autor principal, doctor Paolo Angeli, de la Universidad de Padua, Italia.

Agregó que el estudio demuestra que la aplicación de rutina del AUDIT-C con el uEtG, que son dos herramientas simples y confiables, ayudará a los médicos a detectar el consumo en esas poblaciones.

El equipo de Angeli evaluó la sensibilidad, la especificidad y la precisión de varios marcadores en sangre y orina de detección del consumo de alcohol en 121 candidatos a un trasplante hepático y receptores.

Un hepatólogo les realizó el AUDIT-c en cada consulta ambulatoria. Se detectó consumo de alcohol en el 32,7 por ciento de los candidatos (32/98) y en el 21,7 por ciento de los receptores (5/23). Veinte pacientes con un biomarcador positivo dijeron que no habían consumido alcohol durante el AUDIT-C.

El uEtG fue el marcador más sensible (89,2 por ciento) y preciso (95,9 por ciento). Además, estuvo más sólidamente correlacionado que la CDT con la cantidad de alcohol que los pacientes decían que consumían. Juntos, el uEtG y el AUDIT-C alcanzaron mayor precisión para detectar el consumo de alcohol que la CDT y el AUDIT-C (AUROC=0,98 versus 0,80; p<0.001).

"Sabemos que los pacientes no siempre nos dicen que están bebiendo, pero nosotros debemos detectarlo para que vuelvan al tratamiento que permita mejorar los resultados del trasplante", dijo la doctora Patricia A. Sheiner, cirujana especializada en trasplante hepático del Hospital Hartford, Connecticut, y que no participó del estudio.

"Si es económico y accesible, el análisis de uEtG se universalizará porque permite detectar niveles más bajos de alcohol consumido en las últimas 80 horas, un resultado muy superior a los que se están utilizando".

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Publicado en http://vidayestilo.terra.com/salud/,c16100e3abf16410VgnCLD2000000ec6eb0aRCRD.html