sábado, 22 de febrero de 2014

'El futuro de los trasplantes probablemente será su fin'

ENTREVISTA Bernard Devauchelle
'El futuro de los trasplantes probablemente será su fin'

El artífice del primer trasplante de cara habla de los retos próximos
CRISTINA G. LUCIO Madrid Actualizado: 21/02/2014 05:02 horas



Bernard Devauchelle tiene unas manos finas que mueve suavemente al hablar. Esas manos, forjadas por años de práctica al órgano, supieron guiarle hacia la Cirugía cuando la Psiquiatría le defraudó. Son su conexión con el arte. Con el lado menos científico de su vida. Pero también son las principales artífices de su éxito en Medicina. Porque esas manos -junto a las de su colega Jean Michel Dubernard- fueron las que, por primera vez en la historia, realizaron un trasplante de cara.

El 27 de noviembre de 2005 los cirujanos franceses devolvieron el rostro a Isabelle Dinoire, que había sido atacada brutalmente por su perro meses atrás. Pero en la mesa de operaciones no sólo se trasplantó una cara, sino que también se recompuso la vida social de quien se había visto condenada a la reclusión. No fue un trasplante más.

Ocho años después, Devauchelle, que ha visitado Madrid para participar en el I Symposium Internacional de Cirugía Maxilofacial organizado por el Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, reconoce que no sólo la vida de Dinoire dio un giro copernicano aquel día de invierno. "El trasplante fue una gran aventura, fue descubrir un nuevo mundo, una oportunidad para desarrollar un campo de investigación, así que nuestro día a día no es el mismo desde entonces", subraya.

Hace apenas unos días que vio a Dinoire y asegura que la paciente está bien, que "lleva una vida normal". Es más, que al contemplarla en persona, "nadie podría decir que se ha sometido a un trasplante de cara". Simplemente es "la que era", remarca el cirujano. Con sus cosas buenas y sus cosas malas.

Desde que ella abrió el camino, sólo se han realizado 29 intervenciones similares en todo el mundo. "Los trasplantes de cara no son solo una cuestión quirúrgica", aclara el especialista. Antes de intervenir, asegura, hay que tener claro que la indicación es correcta y cómo afectará a la vida del paciente.

"Sobre todo al principio, recibimos muchas peticiones. Algunas eran personas muy mal informadas, porque querían operarse únicamente por cuestiones estéticas, como fue el caso de un paciente que quería tener más pelo. Tuvimos que rechazar muchas de esas demandas y recordarles que quien se somete a una intervención como esta necesita seguir un tratamiento de inmunosupresión de por vida y recibir apoyo psicológico durante mucho tiempo", recuerda.
Retos

Su equipo se prepara ahora para realizar su cuarto trasplante de cara. "Encontrar un donante en Francia es muy difícil. La última vez esperamos siete meses. Porque, además, nosotros tenemos en cuenta la fisionomía, la edad, el color de piel. Creemos que es importante. En Turquía se trasplantó la cara a un joven con la de un señor bastante más mayor. Seguro que nosotros no lo haríamos".

Por otro lado, está el problema de la inmunosupresión. Evitar el rechazo del nuevo rostro puede generar importantes complicaciones que el cirujano debe tener en cuenta, recuerda Devauchelle, que, con todo, confía en el desarrollo de la ciencia. "Con cada nueva indicación para un trasplante se ha hecho un nuevo progreso en las terapias de inmunosupresión. Hoy ya hay varios equipos trabajando en la posibilidad de reducir los tratamientos e incluso llegar a eliminarlos". Son muchos los desafíos, pero también caminan a buen paso los avances, apunta el cirujano, quien augura un futuro en el que la tecnología irá de la mano de la biología.

"Hace poco se implantó un corazón completamente artificial en Francia. Y cada vez hay más ejemplos de que con células madre, que ya se usan en el trasplante de cara con el objetivo de mejorar la tolerancia, se pueden crear nuevos tejidos. Un tejido no es lo mismo que un órgano, pero creo que es una buena dirección para el futuro de la investigación. La organogénesis podría ser el siguiente paso, la cirugía regenerativa. Si no es hoy, será mañana, pero sin duda caminamos directos en esa vía. Lo he dicho en el congreso y lo repito: el futuro de los trasplantes probablemente sea su fin".







Publicado en http://www.elmundo.es/salud/2014/02/21/53061209ca474173578b457f.html