miércoles, 22 de enero de 2014

Teleoftalmología para prevenir la retinopatía diabética

El IOBA y la empresa eDiagnostic desarrollan un proyecto piloto de telemedicina en las localidades vallisoletanas de Medina de Rioseco, Peñafiel y Tordesillas
Valladolid, Martes, 21 de enero de 2014

Cristina G. Pedraz/DICYT 
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la diabetes afecta a más de 346 millones de personas en el mundo. En España, la incidencia se sitúa en torno a un 13’8 por ciento y se prevé un aumento significativo en los próximos años. En este sentido, la retinopatía diabética es una de las complicaciones más frecuentes asociadas a la diabetes y supone la principal causa de ceguera en la población en edad laboral activa (entre 25 y 65 años) en los países industrializados. Por ello, es importante controlar la salud visual de esta población, realizando al menos a un examen oftalmológico al año que permita detectar precozmente la enfermedad.

Con el objetivo de facilitar la realización de este tipo de exámenes, el Instituto de Oftalmobiología Aplicada (IOBA) de la Universidad de Valladolid y la empresa eDiagnostic han puesto en marcha un proyecto piloto de teleoftalmología en tres centros de salud de la provincia de Valladolid, en Medina de Rioseco, Peñafiel y Tordesillas. Como explica a DiCYT Diana Bravo, responsable del proyecto por parte de eDiagnostic, “el objetivo es acercar la atención oftalmológica a mayores rangos de población y en relación a un problema de máxima actualidad como es la retinopatía diabética, teniendo en cuenta que la diabetes está incrementando su incidencia”.

El proyecto, que surgió hace ahora un año, se basa así en la telemedicina para diagnosticar precozmente patología retiniana en pacientes diabéticos. “La retinopatía diabética tiene actualmente tratamiento y si se diagnostica precozmente el pronóstico de la enfermedad es bastante bueno, pero si el diagnóstico se realiza en fases más avanzadas la pérdida de visión puede ser ya irreversible”, asegura la experta.

La iniciativa consiste en la atención de los pacientes diabéticos en los centros de salud de estas tres localidades de la provincia. En estos centros de Atención Primaria se realiza una exploración de fondo de ojo (los tres centros disponen de un retinógrafo no midriático, una cámara que permite tomar imágenes digitales del fondo de ojo). La fotografía, junto con la historia clínica, se transmite a los oftalmólogos del Hospital Clínico Universitario de Valladolid a través de una plataforma online y son éstos quienes realizan un diagnóstico.

“No todos los pacientes a los que se detecta la enfermedad tienen que pasar a Atención Especializada sino que pueden ser controlados y monitorizados desde Atención Primaria. Esto supone varias ventajas tanto para los pacientes, que no tienen que desplazarse y evitan las largas listas de espera, como para el sistema sanitario ya que no se saturan las listas de Atención Especializada, y solo se deriva a aquellos pacientes que necesiten ya recibir tratamiento”, detalla Bravo.

Aunque ya se han realizado en diversas regiones españolas otras experiencias similares que no han tenido continuidad en el tiempo, el objetivo de este proyecto es consolidar un programa de teleoftalmología al que puedan adherirse todos los centros de salud que dispongan de un retinógrafo. De este modo, “aunque el proyecto piloto en Medina de Rioseco, Tordesillas y Peñafiel está en fase de finalización, se espera evaluar sus resultados y plantear un estudio con el fin de implementar el programa definitivamente en éstos y en otros centros de salud”.



Proyecto premiado
El proyecto obtuvo recientemente un premio en las V Jornadas de Investigación en Atención Familiar y Comunitaria, organizadas por la Sociedad Castellana y Leonesa de Medicina de Familia y Comunitaria con la colaboración de la Junta de Castilla y León y Sacyl, celebradas en la Facultad de Medicina de Valladolid, al que se presentaron otros 15 proyectos.

Así, el proyecto Análisis de un sistema de teleoftalmología destinado a la detección de retinopatía diabética. Pilotaje en tres zonas básicas de salud de CyL: Medina de Rioseco, Peñafiel y Tordesillas resultó galardonado por la utilización de las ventajas de la telemedicina para fomentar el cribado sistemático de los pacientes diabéticos y detectar precozmente la retinopatía diabética.

El cribado sistemático es un criterio utilizado como indicador de calidad del proceso asistencial del paciente diabético. Por ello, el porcentaje de pacientes a quienes se ha revisado el fondo de ojo es un indicador de proceso. Desgraciadamente no todos los pacientes con DM se revisan periódicamente la visión, tal como recomiendan los organismos sanitarios. Los motivos son diversos, entre ellos destacan la ausencia de síntomas en las fases iniciales de la RD, la falta de educación diabetológica de los pacientes y médicos, y las barreras geográficas. Además la elevada y creciente prevalencia de la enfermedad, hace que el número de revisiones requeridas para realizar un control anual, exceda las posibilidades asistenciales actuales de las unidades de oftalmología utilizando las técnicas clásicas de diagnóstico.


Para mejorar el despistaje en la población general, se ha propuesto en los últimos años recurrir a programas de teleoftalmología y conseguir de este modo que todos los pacientes diabéticos se sometan al menos a un examen oftalmológico anual y que sólo los pacientes con signos de enfermedad sean remitidos a los servicios de oftalmología.



Publicado en  http://www.dicyt.com/noticias/teleoftalmologia-para-prevenir-la-retinopatia-diabetica



Nota de la autora del blog: 
En Andalucía, desde Atención Primaria, llevamos años realizando fondos de ojo a diabéticos en sus propios centros de Salud, facilitándoles así el acceso a esta prueba especializada, y evitándoles desplazamientos hasta los hospitales de referencia.
La imagen se captura en Primaria. Se envía al hospital de referencia a la Unidad de Gestión Clínica de Oftalmología.
Cada retinografía informada pasa, a través del programa Diraya, a manos del médico de Atención Primaria de cada diabético, y es éste el que le comunica a su paciente la necesidad o no de iniciar tratamiento, siguiendo las indicaciones de los especialistas. 
Se previene, de esta forma, el impacto de la ceguera en este tipo de pacientes, de forma sencilla.
Esperemos que el modelo andaluz se exporte al resto de las Comunidades Autónomas españolas, con competencias en materia de Sanidad.
Beatriz González Villegas.