miércoles, 30 de noviembre de 2011

"Exceed"

hay crisis pero la gente parece no haberse dado cuenta. No hablo de sufrirla, pues muchos lo están pasando mal. Hablo de superarla. En un entorno como éste la gente debería estar dando lo mejor de sí mismos por superar el bache, por mejorar su imagen de cara al mercado, por buscarse la vida. Los que aún tenemos trabajo tendríamos que estar luchando por mantenerlo y los que no, solamente deberían tener un objetivo en mente: salir de ésta.

Por desgracia no es así, el conformismo y la displicencia están a la orden del día. En un momento en el que aumenta la gente que lleva la tartera al trabajo y los restaurantes están vacíos no he percibido mejora alguna del servicio o la comida en la mayoría de los negocios hosteleros de mi entorno. Lejos de ello, los caretos de las camareras siguen siendo igual de bordes y su trato va en consonancia.

¿Ideas nuevas? ninguna. ¿En un mercado estancado como es el del automóvil serían de esperar ofertas atractivas que nos hicieran olvidar nuestras reticencias al gasto? Al contrario, parece que la guerra de precios es el único argumento que son capaces de pergeñar los avispados cerebros del Marketing. ¿Y en otros sectores? al margen de los omnipresentes productos MAC de Apple nada parece deslumbrar al personal para abordar compra alguna. A éste paso las rebajas van a comenzar en diciembre.

¿Y en la oficina? no hay cambios a pesar de vislumbrarse la guadaña. El vago sigue siendo vago y el currante, currante. El primero no cambiará aunque su empleo se vuelva inseguro (¡qué me echen!, dice alguno), el segundo seguirá a lo suyo sin llamar la atención o siquiera poner mala cara a aquél que pone en peligro el puesto de ambos. Qué triste, oye. Hace unos años mi empresa basó una campaña de marketing interna en el verbo inglés "exceed", algo así como rebasar o ir más allá de las expectativas. Cómo me gustaría que los españoles hiciéramos nuestro ese objetivo.

Y ahora, mira a los políticos y dime qué ves. España es un reflejo de ellos, y ellos ... de España. Borreguismo y conformismo, esa es nuestra seña de identidad para el siglo XXI.