martes, 5 de julio de 2011

Rayos del Olimpo y Maremotos Lisboetas


dicen las malas lenguas que Grecia caerá una vez que hayan devuelto lo que deben a la banca francesa y alemana ... , total lo que deban entonces ya no será importante, aunque deban más que ahora, pues el acreedor será la banca pública y no la privada. De hecho, estoy esperando a que Irlanda pague lo suyo con dinero de todos para empezar a oír vociferar a los ingleses contra los gorrones del Sur. Entonces cambiarán la I de Irlanda por la de Italia y los P.I.G.S. serán sureños del todo.

¿Y qué será entonces de los griegos? pues que se jodan, que no hubieran gastado tanto, ese será su epitafio, tallado en hojas de contabilidad por algún auditor de la City. En su caída saldrán de la moneda única. Pero sus deudas seguirán siendo en euros y sólo tendrán dracmas devaluados para pagar los aproximadamente 30.000€ de deuda estatal que toca a cada griego. Bueno, eso si no hay una estampida y se queda el país vacío. Entonces, va a pagar Rita.

Una vez soltado el lastre griego y quizá portugués, los europeos nos enteraremos de que la crisis no ha acabado cuando pidamos pasta y nadie nos la deje aduciendo que nuestro avalista BCE no es de fiar y que abandona a sus amigos. A partir de ahí, ... caos ... que cada palo aguante su vela y a hacer la guerra por nuestra cuenta. Los españoles, a vivir del turismo y el cachondeo, y de casas baratas para turistas rusos (pues el resto de ex-europeos no estarán muy sobrados que se diga). Los portus, ... pobres portus. Y los irlandeses, le echarán la culpa a los ingleses, o a los países mediterráneos; éstos son expertos en ponerse de perfil. Dicen que los irlandeses son gallegos, pero a lo bestia que para eso se fueron a vivir al Norte.

¿Qué hacer, pues? ¿meter pasta en Grecia, Portugal e Irlanda hasta llenarlas de oro? no parece haber otro remedio, aunque no nos lo digan y sobreactúen cumbre tras cumbre. Lo malo será que una vez lleno el abismo griego, aparezcan otros pozos hoy tapados por toneladas de mierda corrupta (perfumada por consultoras respetables, eso sí).

Y es que en Europa huele a caca financiera a cada metro que pisas.