miércoles, 11 de junio de 2008

optimismo limeño

si volteo este paisaje de cabeza podría transformar el cielo blanco en una nieve perfecta que ni enfría tanto ni moja. entonces cuando camine con mis zapatillas de lona y mi saco rojo por la calle puedo imaginar que estoy en una ciudad polar paralela que congela la vista pero no resbala.

si pudiera pegar un salto nasa podría jugar un rato a hacer hombres de nievenube, haría dibujos tontos como de mariposas, árboles y pájaros volando y me tomaría fotos.

al bajar tendría un poco de pena, pero podría mirar hacia arriba y de repente ver al muñeco sonriente y valiente resistiendo a la intemperie.