jueves, 13 de marzo de 2008

Un lugar para un regalo

- ¿Y cómo no me va gustar? Si es como parte de todo lo que sabes que recuerdo. –dijo ella.

- Tenía una mini duda. No me hagas caso. – dijo la otra persona, que metía una mano en un bolsillo y con la otra se acomodó el flequillo rápidamente.

- Es perfecto! Le voy a buscar un lugar…

Ella mira alrededor de la casa y se da cuenta de que toda ella es un lugar y que encontrar uno más pequeño dentro de aquél otro para colocar el pequeño objeto que sostenía en sus manos sería una tarea ambiguamente simple. Ya está aquí, en su lugar, lo otro sería una especificación, nada más.

Y miró las paredes que la contenían y no supo si ya se encontraba ella misma en su propio lugar dentro de otro lugar. Y se quedó estática un segundo, como colocada en el suelo. La idea le dio una paz que la asustó.

Luego rió y se olvidó.  Más tarde lo recordaría de nuevo.