martes, 5 de agosto de 2014

La metamorfosis de una célula pone en jaque a la diabetes

Investigadores del Hospital Italiano de Buenos Aires consiguieron convertir células de la piel de pacientes diabéticos en células productoras de insulina. Este método pionero en el mundo podría derivar en un tratamiento para pacientes insulino-dependientes

El método puede utilizarse también para otras afecciones y experimentar en laboratorio Ampliar Imágenes
Un equipo de científicos del Hospital Italiano de Buenos Aires quiere ir más allá: se propone demostrar (y ya lo hizo in vitro y en un modelo animal) que una célula adulta puede convertirse en otra aplicando agentes químicos, sin necesidad de pasar por un estado embrionario. “La transformación directa de una célula adulta a otra involucra menos pasos genéticos y más pasos bioquímicos, lo que evitaría una mayor cantidad de errores genéticos que pueden, incluso, llevar al cáncer”, explicó el doctor Pablo Argibay, investigador del CONICET integrante del equipo.

Así, el método que transforma una célula adulta en una embrionaria, y luego a ésta en una célula adulta diferente, es equivalente a demoler un edificio para construir otro. En cambio, la propuesta de los investigadores argentinos permite modificar una parte concreta de la célula, algo así como remodelar solo un piso del edificio, dejando el resto intacto. Por eso, la manipulación de la célula y el riesgo de la aparición de tumores es mucho menor.

La enfermedad elegida para probar el método fue la diabetes tipo 1, debido a que afecta a un solo tipo de células, las beta, y a que el grupo trabaja en terapias intensivas para la diabetes desde hace más de 20 años. “Nosotros hemos hecho el primer transplante de páncreas en la Argentina”, se enorgullece Argibay. Esta vez, el objetivo fue obtener células productoras de insulina a partir de fibroblastos (células de la piel) de pacientes diabéticos.

La finalidad de este desafío es doble. Por un lado, permite armar una plataforma de células de pacientes diabéticos para probar drogas (drug screening) en busca de una terapia o cura. “No se puede tomar un pedacito del páncreas de un diabético. En cambio, tomar las células de la piel y transformarlas en células tipo beta pancreáticas en el laboratorio no implica un daño. Además, al ser sus propias células, las drogas actúan de una manera muy similar a la que actuarían en su cuerpo”, asegura el doctor Federico Pereyra-Bonnet, biólogo integrante del grupo.

Si bien los científicos se abocaron a la diabetes, el método puede utilizarse también para otras afecciones. “Estas células nos permiten atrapar la enfermedad en una caja de Petri”, enfatiza el investigador, en referencia al recipiente que usan los científicos para experimentar en el laboratorio. “Se pueden observar miles de drogas en una semana, con un costo bajísimo”.

Por otro lado, la meta a largo plazo es desarrollar una terapia celular para diabéticos insulino-dependientes. Para eso, los científicos obtuvieron los fibroblastos de dos pacientes con diabetes y un donante sano, y los transformaron en células tipo pancreáticas. Luego, las transfirieron a 40 ratones diabetizados e inmunosuprimidos, de manera que no rechacen las células humanas.

“Lo publicado el mes pasado en la revista ‘Plos One’ incluye esta fase en modelo animal. Los resultados obtenidos fueron muy alentadores ya que en los ratones trasplantados hallamos insulina humana en sangre y pudieron revertir algunos síntomas de la Diabetes como los picos de glucemia y la pérdida de peso.”, indica Pereyra-Bonnet.


Fuente: Agencia CTyS
Publicado en http://www.rosario3.com/salud/noticias.aspx?idNot=150162&La-metamorfosis-de-una-c%C3%A9lula-pone-en-jaque-a-la-diabetes