lunes, 14 de julio de 2014

La importancia del desayuno cuando vives con diabetes

Por Marangely Sandvik

El desayuno es importante para todos. Es la primera comida del día que rompe con el ayuno de la noche anterior y ofrece la energía que el cuerpo necesita para emprender la faena. Cuando vives con diabetes el desayuno es mucho más importante.

La importancia del desayuno

Cuando llevas mucho tiempo sin ingerir alimentos, como ocurre mientras duermes, el azúcar en la sangre baja. El páncreas envía señales al hígado y a los músculos para activar el glucógeno. Elglucógeno es la glucosa almacenada que el cuerpo utiliza en caso de emergencia. El glucógeno satisface las necesidades mientras duermes, pero este recurso se agota a la mañana siguiente.

A través del desayuno recibes un nuevo suministro de glucosa. Muchos medicamentos para la diabetes pudieran estar activos a la mañana siguiente. Entre los medicamentos y el ayuno, si no repones la glucosa, estás en riesgo de un episodio de hipoglucemia. Mientras más tiempo pases sin comer más difícil será controlar la glucosa.

El desayuno tiene otros beneficios. Expertos señalan que aquellos que desayunan tienen menos problemas de sobrepeso. Los individuos que no desayunan en la mañana y no comen nada hasta horas de la tarde son más propensos a los atracones de comida. Investigaciones han comprobado que saltar el desayuno también te pone en riesgo de adquirir diabetes tipo 2. Estudios recientes así lo han demostrado.

Científicos de la Universidad de Harvard investigaron los hábitos alimentarios de más de 46 mil mujeres durante un periodo de seis años. Aquellas que saltaban el desayuno se encontraban en un 20% de riesgo mayor de diabetes tipo 2 que las que consumían su desayuno regularmente. Los resultados más impresionantes los obtuvieron las mujeres que saltaban el desayuno y trabajaban fuera de la casa a tiempo completo. Estas reportaron un 54% de riesgo mayor de adquirir diabetes. Este estudio se publicó en la revista médica American Journal of Clinical Nutrition.

Otro estudio dirigido por científicos de la Universidad de Minnesota, Escuela de Salud Pública, reveló que aquellos que desayunan a diario están en menor riesgo de diabetes tipo 2. En el estudio participaron jóvenes adultos que desayunaban todos los días, que desayunaban con frecuencia, con poca frecuencia y que no desayunaban. Los que desayunaban a diario y frecuentemente demostraron un riesgo significativamente menor de obesidad en general, grasa abdominal, síndrome metabólico, hipertensión y diabetes tipo 2.

Los individuos que "comían algo" en las mañanas demostraron un 34% de riesgo menor de diabetes tipo 2 que los que no desayunaban. Lo más sorprendente de los hallazgos es que independientemente de la calidad de la dieta, desayunar está fuertemente asociado con un riesgo menor de desarrollar diabetes. Este estudio se publicó en la versión de internet de la revista médica Diabetes Care.

No desayunes mucho, desayuna bien

De seguro has escuchado la frase "desayunar como rey, almorzar como príncipe y cenar como un mendigo". Antes se pensaba que un buen desayuno era uno grande. Los desayunos grandes hoy día incluyen panqueques, gofres, jaleas, mantequilla, pan, huevo, tocineta, jamón, queso, café, jugo de fruta y la lista parece no terminar. Un desayuno así está cargado de harinas refinadas, azúcar, grasa y sodio, un desayuno lejos de ser saludable. Se ha comprobado que la cantidad no ayuda a comer menos durante el resto del día, es la calidad de los alimentos.

Un buen desayuno para un paciente diabético debe ser bajo en carbohidratos refinados, grasa y sodio y alto en fibra, proteína y calcio. El desayuno debe alcanzar entre 7 a 10 gramos de fibra, 30 a 45 gramos de carbohidratos y un total de 400 a 500 calorías.

Mientras menos procesados sean los alimentos, mejor la calidad. Reemplaza los panqueques, los cereales azucarados con menos de cinco gramos de fibra por ración y el pan blanco por avena de grano entero, quinoa, pan de grano integral alto en fibra, frutas y vegetales. Los granos integrales y la fruta te ofrecen fibra, te mantiene lleno por más tiempo ayudándote a controlar tu peso y la glucosa en la sangre.

La proteína es importante en la mañana. Obtienes proteína de los productos lácteos bajos en grasa (yogur griego, leche y quesos bajos en grasa o descremados), huevos, nueces, almendras y carnes magras (jamón de pavo, tocineta canadiense).

La diabetes tipo 2 aumenta el riesgo de colesterol en la sangre y enfermedades del corazón, por eso es importante que comiences tu día limitando el sodio y las grasas saturadas y añadiendo un mínimo de cinco gramos de fibra en tus cereales y granos, frutas y vegetales.

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Publicado en http://ladiabetes.about.com/od/Nutrici-On-Y-Diabetes/fl/La-importancia-del-desayuno-cuando-vives-con-diabetes.htm