martes, 18 de marzo de 2014

Funcionario chino da marcha atrás al sistema de trasplante de órganos a prisioneros

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Ahora, en vez de eliminar la práctica, ellos buscan integrar el sistema de prisioneros junto con el sistema voluntario regular

Por Matthew Robertson - La Gran Época

Lun, 17 Mar 2014


Durante años, la comunidad de trasplante mundial procedió bajo la suposición de que el sistema de trasplante de órganos chino se apartaría de depender de órganos de prisioneros, y que desarrollaría en cambio su propio sistema de donación voluntaria.

El asunto estuvo en la mesa desde 2006, luego de que emergieran oscuras revelaciones sobre masivas sustracciones de órganos a practicantes vivos de Falun Gong, una disciplina espiritual perseguida. Funcionarios chinos dijeron que sólo a los prisioneros condenados a muerte, que esperaban ejecución, se les sustraía sus órganos.

Desde entonces, organizaciones como la Sociedad de Trasplante y la Organización Mundial de la Salud, buscaron formas de cooperar con China, y fueron cuidadosos en general de no decir nada sobre el sistema de trasplante del Partido Comunista Chino que pudiera ser interpretado negativamente. La cooperación internacional y el progreso fueron los guardias vigilantes.

Pero esos esfuerzos parecen haber dado poco fruto, a juzgar por las recientes declaraciones de Huang Jiefu, el zar de órganos en China.

Huang fue el viceministro de salud de 2001 a 2003, y fue la cara de las políticas de trasplantes de China desde el momento en que las revelaciones sobre las sustracciones de órganos se hicieron públicas por primera vez. Él dejó el Ministerio de Salud el año pasado y comenzó a ascender en el Comité de Trasplante y Donaciones de Órganos de China, máximo organismo de trasplante en el país.

Recientemente, en una entrevista con un periódico chino, Huang defendió la práctica de usar órganos de prisioneros ejecutados.

No solo la defendió, sino que también dio argumentos para una expansión del sistema.

“Los órganos judiciales y ministerios locales de salud deberían establecer lazos, y permitir a los prisioneros con pena de muerte donar voluntariamente los órganos y ser agregados al sistema de localización de órganos computarizado”, dijo Huang, en comentarios que fueron parafraseados por el Beijing Morning Post y publicados ampliamente en sitios web chinos.

Agregó que a los hospitales les deberían prohibir obtener órganos sin autorización. Y las familias deberían recibir “alivio humanitario” (también llamado pago en efectivo).

Para observadores y escritores sobre el asunto del sistema de trasplantes de China, los comentarios de Huang representan un gran paso hacia atrás en las promesas que se hicieron para reformar el sistema.

“Estamos de vuelta donde empezamos en 2006”, dice Ethan Gutmann, un periodista de investigación cuyo libro sobre el sistema de órganos chino, La matanza: Asesinatos masivos, sustracción de órganos y la secreta solución de China a su problema de disidentes”, será publicado este año.

“No tenemos ninguna admisión de la sustracción de órganos a prisioneros de conciencia y ellos están básicamente diciendo que necesitan tener sus formularios en orden. No veo que hayamos hecho ningún progreso en absoluto”.

El mismo Huang Jiefu posó como reformista dentro del sistema chino, batallando contra arraigados intereses burocráticos que buscaban mantener la habilidad de sustraer órganos de prisioneros (aunque en ningún momento, ni China ni sus compañeros internacionales hablaron de la cuestión de la sustracción de órganos de prisioneros de conciencia, principalmente de Falun Gong).

Esa imagen fue reforzada por un profesor honorario de Huang dado por la Universidad de Sydney en 2008 y renovada en 2011. La premisa del premio fue que “Huang … hizo cambios significativos para la regulación de los procesos de trasplante de órganos de China en un esfuerzo por restringir la práctica de sustracción de órganos de prisioneros ejecutados”.

Pero declaraciones posteriores de Huang y revelaciones ostentosas en la Internet china, parecen recortar esa imagen, incluso entonces.

En una entrevista con un periodista de la Australian Broadcasting Corporation, Huang admitió sustraer órganos de prisioneros ejecutados.

Entrevistas en los medios chinos también revelaron que Huang, hasta hace relativamente poco, admitió realizaba tales trasplantes regularmente.

“Este es un hombre que hasta recientemente hizo dos sustracciones de riñones por semana en ‘cualquier gato que arrastraran’ hasta donde yo sé”, dijo Gutmann, en la entrevista telefónica.

Además de las credenciales de Huang o la sinceridad de sus intenciones, sus últimas declaraciones sugieren una decidida marcha atrás de parte de las autoridades chinas sobre los compromisos que hicieron previamente a la comunidad internacional sobre el rol de los órganos de prisioneros en su sistema de trasplante.

Ahora, en vez de eliminar la práctica, ellos buscan integrar el sistema de prisioneros junto con el sistema voluntario regular.

“El uso de prisioneros que están siendo ejecutados es una manera inmoral de producir órganos”, dice el Dr. Arthur Caplan, profesor de bioética de la Universidad de Nueva York en una entrevista telefónica.

“Mezclar esta estrategia en su sistema emergente de abastecimiento y localización arriesga cubrirlo de análisis crítico y hace aún más difícil la posibilidad de rastrear el uso de órganos de prisioneros condenados. No hay nada sobre este anuncio que yo considere buenas noticias. Hay mucho sobre esto que pienso que es muy malo”.

Es también una contravención directa de la demanda de la Asociación Médica Mundial que los “órganos de los prisioneros y otros individuos en custodia no deban ser usados para trasplante, excepto por miembros de su familia inmediata”.

Las recientes declaraciones de Huang también contradicen directamente los compromisos que hizo China en octubre del año pasado en una conferencia en Hangzhou, China, la cual señalizaba una nueva era para los trasplantes de órganos en China. Esta “nueva era” sería marcada por las “tres cesaciones de órganos sustraídos de prisioneros ejecutados” y la garantía que la “fuente de órganos esté en cumplimiento con estándares éticos internacionales”.

Publicado en http://www.lagranepoca.com/31257-funcionario-chino-da-marcha-atras-al-sistema-trasplante-organos-prisioneros