lunes, 10 de marzo de 2014

A diario se amputan cinco pies diabéticos en Honduras

Peligro

Domingo 09 de marzo de 2014

A diario se amputan cinco pies diabéticos

09:27 pm - Julissa Mercado

En el país cerca de un millón de personas vive con esta silenciosa enfermedad. El descuido aumenta el riesgo.

TEGUCIGALPA, Honduras 
Había pensado en trabajar horas extras para obtener más dinero y comprarse un automóvil, terminar de pagar su casa y crear un fondo para los estudios de sus hijos. Sin embargo, una visita al Hospital Escuela terminó de inmediato con sus sueños.

“Vine al hospital en el 2002 porque tenía problemas en un dedo del pie y miraba que me ponía medicamento y no se me curaba. Me dijeron que me hiciera la prueba de la glicemia (glucemia) y me salió bien elevada”, relató Óscar Barahona. Para ese entonces, Barahona tenía 34 años, disfrutaba de sus amistades pero nunca pensó que la diabetes se convertiría es su más peligrosa y cercana compañía. 

“Era nocturno, salía a bailar, a beber y todo eso quedó en el olvido”, comentó. Con el diagnóstico, Barahona fue remitido del Hospital Escuela al Instituto Nacional del Diabético para iniciar el tratamiento y controlar sus elevados niveles de azúcar, pero con una pronta mejoría abandonó su tratamiento.

“Solo estuve en tratamiento un año y después volví a las andadas, me fui a vacacionar a la playa y no me puse sandalias y la arena caliente me quemó los pies, tuve que andar en silla de ruedas más de dos meses hasta que gracias a Dios se me sanaron los pies con tratamiento y no me los amputaron”, recordó. “Yo le ponía mucha atención, decía ‘tengo azúcar’ pero no medía la magnitud de esa enfermedad, que ahora me ha dejado con muchos problemas”. Los niveles altos de azúcar y el descuido en el que Barahona cayó por no cuidar de su salud se presentan ahora en pérdida de visibilidad en uno de sus ojos y afecciones crónicas en sus pulmones y riñones. 

“Todo ha cambiado, ahora no puedo comer carnes, solo como verduras, frutas, de vez en cuando de todo un poquito pero en porciones adecuadas porque la azúcar se me eleva”, detalló.

“Ya no puedo trabajar por la enfermedad, por la vista que ya no me da para trabajar, antes trabajaba como mecánico automotriz, y ahora gracias a mis padres, que me están ayudando a pasar”, manifestó este hombre que ahora tiene 45 años. Grave afección Así como Barahona, en el país casi un millón de personas padecen diabetes, pero el descuido de alguno de estos ha originado un incremento en las amputaciones de pie diabético. Según el doctor Jesús Orlando Molina, director del Instituto Nacional del Diabético, a diario se amputan un promedio de cinco pies diabéticos, cifra que incrementó en los últimos. 

“Ya cuando el pie diabético es avanzado prácticamente hay un daño no solo del sistema nervioso sino del sistema vascular, o sea que el pie no está recibiendo la circulación debida y eso produce úlceras que se van infectando, llegan a una gangrena y eso hace que deba hacerse una amputación para evitar la muerte del paciente”, explicó Molina.

“A nivel del mundo se tienen estadísticas que cada 20 minutos, en cualquier lugar del mundo, se está realizando una amputación, y en nuestro país, en el Hospital Escuela, se han estado realizando de cuatro a cinco amputaciones diarias”, detalló el especialista. Molina indicó que lo complicado de la enfermedad es que los pacientes con diabetes con facilidad pueden sufrir laceraciones en sus pies.

“El paciente diabético por lo general tiene neuropatía, o sea que hay pérdida de la sensibilidad de las terminaciones nerviosas de sus pies y el paciente accidentalmente o con una piedrita en el zapato puede dañarse y producirse una lesión”, explicó el galeno. Señaló que al diagnosticar un paciente con diabetes es necesario que este siga al pie de la letra la dieta indicada, así como realizar ejercios diarios y hacerse un autoexamen de sus pies.

“Al paciente se le enseña a realizarse un autoexamen de sus pies porque lesiones pequeñas se pueden ir tornando grandes, el paciente por si mismo se puede ver su pie o coloca un espejo en el piso y ahí mismo él puede ver si tiene una lesión o no”, comentó.

De no seguir las recomendaciones indicadas, el paciente puede sufrir afecciones más comunes, después del pie diabético, como pérdida de la visión por un daño irreparable de la retina, alteraciones cardiovasculares e insuficiencia renal.

“El 40 por ciento de los diabéticos llega a tener insuficiencia renal y eso los lleva a tener que estar en programas de hemodiálisis y la otra complicación son las enfermedades cardiovasculares, en el cual el paciente puede morir de un derrame cerebral o un infarto”, indicó.