miércoles, 26 de febrero de 2014

Un tratamiento para la diabetes tipo 1 permite inyectarse insulina cada dos años

El foco del estudio es rebajar la inflamación de los islotes pancreáticos para que continúen produciendo insulina


Un estudio publicado recientemente en la revista científica «Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism» asegura que un nuevo acercamiento a la diabetes tipo 1, que afecta a millones de personas en todo el mundo, permite que los enfermos sólo tengan que inyectarse insulina cada dos años.

La investigación se ha llevado a cabo durante más de dos años entre el Centro de Salud de la Universidad de Colorado en Estados Unidos y la Universidad de Ben Gurión en el Negev, Israel. La diabetes tipo 1 es una enfermedad en la que el sistema inmunológico del cuerpo destruye las células que producen insulina en el páncreas.

Durante la investigación, que ha logrado pasar la primera fase en Estados Unidos, los investigadores decidieron fijarse en los tejidos dañados en los islotes pancreáticos, encargados de producir la insulina. Según el doctor Eli Lewis, de la Universidad de Ben Gurión, que ha co-dirigido la investigación con sus colegas estadounidenses, el foco de su estudio era rebajar la inflamación de estos islotes pancreáticos para que continuasen produciendo insulina. Para conseguirlo, probaron con el serum proteínico conocido como Alpha1-Antitrypsin (AAT), que administraron a los pacientes vía goteo intravenoso.

«El tratamiento duró desde ocho a doce meses en algunos casos y fue un éxito, por que a muchos pacientes les rebajó las dosis de insulina que tenían que pincharse por lo general, e incluso en algunos casos, no tuvieron que hacerlo hasta dos años después», comentó Lewis.

El tratamiento además no tuvo ningún efecto adverso en ninguno de los pacientes, incluyendo adolescentes. Lewis calcula que todavía pasarán unos dos años hasta que el sérum proteínico ATT se incluya dentro del tratamiento normal de la diabetes tipo 1, ya que aún deben pasar tres ensayos clínicos más en Estados Unidos para ser aprobados por la FDA (Food and Drug Administration), el órgano estadounidense encargado de aprobar todos los medicamentos en el país.