jueves, 26 de abril de 2012

Codicia

y ahora, tras hablar de los de a pie en el post anterior, hablemos del Estado. ¿Han aprendido también ellos la lección? Lo dudo, es más, estoy seguro de que no han aprendido nada. Están perdidos porque ni saben qué paso, ni lo que está por venir.

Y además ni siquiera dan razones de lo que hacen; ¿hay algún español que no se haya preguntado?

  1. ¿por qué no quiebran los bancos?
  2. ¿por qué tenemos que darles dinero de todos si su propiedad es sólo de algunos?
  3. ¿por qué, si dicen estar tan mal, sus balances arrojan beneficios?

ningún diputado parece interesado en contestar estas tres preguntas, pero tenemos alguna sospecha de sentido común que nos da que pensar:

  1. Por que sus acreedores (otros bancos y fondos) no están interesados en desmenuzarlos. Un banco por piezas vale mucho menos que uno entero, y creando pánico sobre las consecuencias de la quiebra (la imagen del crack del 29 aún pesa, casi un siglo después) convencen al estado de que el rescate es un "mal menor".
  2. Hablar del Estado no es hablar de todos, sino es hablar de los políticos, que son pocos. Y su honestidad, lejos de estar fuera de toda duda, está más bien por demostrar. Sospechosos habituales de recibir prebendas cuando no de meter directamente la mano en la caja, no sería de extrañar que fueran víctimas codiciosas del dinero asignado por el "lobby" bancario para ablandar voluntades.
  3. Ah, la contabilidad, esa extraña ciencia, más digna de ser enseñada en "Cuarto Milenio" que en un aula universitaria. Como dice el dicho, "el excel lo aguanta todo". 


Al llegar a este punto he cambiado el título del post y he escrito la palabra CODICIA que por desgracia parece el origen de todos nuestros males. Nos lo escribió Quevedo, nos lo hicieron recitar en el colegio, y aún no nos enteramos:
Es galán y es como un oro;tiene quebrado el color,
persona de gran valor,tan cristiano como moro;pues que da y quita el decoroy quebranta cualquier fuero,poderoso caballero
es don Dinero.