martes, 17 de abril de 2012

política y corazón

cualquiera (que no fuese español) escuchando la rueda de prensa de la presidenta Kirchner y bajo su discurso trémulo, habrá sentido quedos acordes de tango. El tango, vehículo de la tristeza que encierra el amor porteño canta estrofas doloridas, pasionales, de noches que ya se fueron e hilos que hace tiempo fueron cortados. Ayer, dineros aparte, la mandataria habló al mundo de cumplir la última voluntad de su amado. ¡Qué hermoso, Cristina! La multitud encandilada, sostenía en vilo las lágrimas a punto de caer de su presidenta. Epopeya nacional contra la hidra colonialista.

Cualquiera, oyendo la elegía póstuma, pensaría que Nestor Kirchner era un paria, un desahuciado de las internacionales, un luchador incansable contra el capitalismo pero ... si los Kirchner son la imagen del comunismo, que pongan un antifaz a Lenin, no sea que se levante y se le caiga el sudario del susto.

En fin, tangueros entrañables los argentinos. Lástima que sin el tango no puedan vivir y ya, desde este momento, estén llorando su buena dicha porque YPF, en un par de años, dejará de nuevo de ser argentina para ser norteamericana o china. Mientras, los españoles, tristones porque no sabemos cuántos enanos quedan por crecernos todavía, entonaremos una Salve, que para saetas ya tenemos las que nos lanzan nuestros "hermanos" de ultramar.

martes, 10 de abril de 2012

¿Vamos a lo fácil?

hace tiempo que no llevo el coche al Bernabéu, por la ecología y tal. Por el mismo motivo, llevo tiempo dejándolo en el garaje 3-4 días a la semana. La alternativa, el transporte público. Ayer, al salir del fútbol fui al tren. Error. A las 23:20 había pasado el último. Vaya, normalmente había cuatro más, hasta las 00:30.

Recortes. Esos trenes no van tan llenos como los de hora punta.

El pasado agosto fui al médico y me aconsejó una serie de análisis preventivos. Vaya, no está mal, pensé, primera vez que voy en diez años y voy a hacer el gasto. Error. En febrero (seis meses después) fui a recoger los resultados y, vaya, me dice el médico que no me han realizado el estudio solicitado.

Recortes. Ese estudio ya no es estándar en la sanidad pública. El médico, rojo como un tomate, me recomendó que me hiciese el estudio por lo privado.

Lo próximo será quizá mañana, o pasado. Me echaran del curro con 20 días, no me importa si lo hacen hoy, pero como esperen a que cumpla unos cuantos años más ... O meteré mi coche en un agujero de esos que son cada vez más frecuentes en las carreteras, o algún gilipollas me clavará una navaja en alguna calleja mal iluminada.

¿Son cosas de ciencia ficción? Error. Son recortes.


Y digo yo, ¿de verdad que ya han optimizado todo lo posible? ¿han detectado y corregido ineficiencias, ahorros no realizados, sinergias? ¿han anulado a los mangantes que en cualquier organización meten la mano en la caja? ¿han diseñado algún plan de mejora de esa tan manida "productividad" (o lo que es lo mismo, producir más en las mismas horas)? ¿no habrían de hacer todo lo anterior antes de empezar a "recortar"?

domingo, 1 de abril de 2012

la agonía de la "ayuda al desarrollo"

está claro que nadie puede estar de acuerdo 100% con el partido al que vota, salvo quizá aquél que redacta el programa electoral. Y aun siquiera éste, pues es improbable que sea tan ingenuo como para desconocer que los programas nunca se cumplen. Dicho esto, los electores se agrupan en torno a las siglas que son más afines a su pensamiento político y social, o resignados, en torno a  aquéllas que menos les repugnan. A veces esta reducción a principios muy básicos es hasta beneficiosa, pues una gran mayoría es capaz de olvidarse de sus intereses particulares y votar conjuntamente para generar un gobierno fuerte.

Pero por desgracia, por el camino, unos y otros se ven obligados a renunciar a las partes "poco importantes" de su ideario, los lujos, las utopías, ...  que nunca serán una prioridad para el gobierno resultante. Una de estas perjudicadas es "la ayuda al desarrollo"

La mayoría de los españoles crecemos en la religión católica, entre colegios y familias simpatizantes de Caritas, Manos Unidas; admiramos a los misioneros como personas de valor infinito, dispuestas a dar sus vidas por los demás, y nos integramos en movimientos caritativos enfocados a compensar la situación de las clases desfavorecidas; movimientos religiosos y ONG´s o "maratones" televisivos de recaudación o de campañas de ayuda a catástrofes.

Personalmente me siento defraudado, año tras año, por la acción del gobierno de turno, del PP o del PSOE, los unos por abandonar la caridad a la salida de la eucaristía, y otros por dejar su solidaridad obrera embustera e internacional para sus cánticos y para las páginas de sus programas políticos.

¿0,7%? ¿objetivos del milenio? todo eso no es más que publicidad de usar y tirar para esta gente que, en cuanto hay que recortar, lo hace por la ración del débil.

domingo, 25 de marzo de 2012

decadencia


dejando de lado ideologías, me parece increíble que los votantes no castiguen con más severidad la corrupción. ¿Cómo escarmentar a los políticos si no les damos caña en las urnas? Si en Andalucía, Valencia y Baleares se mantiene el gobierno después de lo que ha sucedido ... se confirma que nuestro país es decadente en valores.


¿Vientos de cambio? ¡y una mierda!

miércoles, 7 de marzo de 2012

el tejo


Noto algo raro. Mi sombra, en lugar de caminar a mi ritmo, decide adelantarme y colocarse delante. Sabe que me he perdido y pretende encontrar el camino de regreso por sí misma. No conozco esta parte del bosque, y bordeo gruesos abetos a la vez que tarareo para tranquilizarme. El pánico o el frío me hacen tiritar y resoplar cada vez más fuerte mientras cada vez hay menos luz en el bosque y las guirnaldas del atardecer desaparecen una a una de las copas de los árboles. De repente un claro, con un viejo árbol en el centro, aparece entre la maraña de robles. También hay ocho piedras cúbicas y blancas que se desordenan en derredor, y reflejan la luz de una luna que aparece radiante por el Norte. 

Desde mi posición veo aparecer una mujer. Aún no es vieja y debio ser bella un día. Lleva en las manos un cubo de madera y varios cuencos vacíos. Se detiene junto a cada una de las piedras y reparte uno de los recipientes para cada roca. Después deja el cubo al pie del árbol, un tejo, seguramente el más grande que haya visto nunca, un árbol antiguo, surcado de nudos y grietas tan antiguos como la misma sierra. Miro mi hacha como reflejo del oficio de leñador que siempre he desempeñado y calculo cuánto me darían en el pueblo si convierto ese anciano en tablones.

Sólo pasa el tiempo. Nada más. La luz de la luna se atenúa por efecto de una insidiosa niebla que me paraliza aún más, ahora por el frío. Así, acurrucado y tembloroso vuelvo la mirada al claro y todo esta igual que hace un instante, salvo que sobre las losas descansan ahora siete figuras, ¿de dónde han salido? En este momento sé que debería irme, y vosotros también (lo sabéis), pero no puedo. Hasta el viento se ha quedado inmóvil escuchando la letanía que parte, no de las gargantas de los que se sientan en el claro, sino del corro de árboles que lo circundan. Poco a poco la música se va metiendo en mi cabeza, poco a poco, la música ... un son lento, con sabor a tierra y antigüedad ...

Las ramas de decenas de árboles me empujan a ocupar el octavo sillar y descubro que mis compañeros están cubiertos de musgo y barro mojado. Sus pies, enterrados en el suelo, no son sino fuertes raíces que reptando se unen con los míos, pero reacciono y consigo liberarme golpeando con mi hacha. Algo parecido a la sangre mancha de verde intenso mis pantalones de faena ...

Los viejos dicen que la niebla se lleva cosas. Inadvertidamente, como llega se va, silenciosa. Y siempre se lleva algo. También se va la cabeza de los que oyen la letanía del bosque. No recuerdo haber retornado a la aldea pero aquí estoy y ya llevo días sin poder articular una palabra. De mi mente sólo parten acordes y nadie parece entenderme cuando hablo. Oigo a mis hijos hablar a través de las paredes y fantasean con espectros, con el ataque de un lobo, con maldiciones. Dicen que mi pelo es ahora gris verdoso, como el musgo que cuelga de los árboles viejos, y el señor médico no parece entender que el muñón que hay donde se encontraba mi pie termine en un extraño material como de madera ...