domingo, 26 de septiembre de 2010

tarde de música

en una tarde atípica de lectura, escritura y música, me gustaría compartir con vosotros algunas de las canciones que he estado oyendo. Hoy tocaron en mi casa grupos de los 60 y 70 y como veréis soy un tipo con gustos de lo más dispares. Lo malo de ello es que quizá no a todos os gusten todos los vídeos. Lo bueno, que con alguno habré acertado. Ahí van:





sábado, 18 de septiembre de 2010

falam Português?

tras la muerte sin sucesión de Sebastián I de Portugal en 1578, Felipe II fue coronado rey del país vecino y ello inauguró un período de ochenta años durante los cuales toda la península estuvo unida bajo un solo monarca.

A lo largo de estos años y una vez consolidada la unión, varias veces se especuló con el traslado de la corte a Lisboa. ¿Qué hubiera sucedido? En un ejercicio de pitoniso y conociendo ciertos hechos históricos, ¿dónde estaríamos ahora?

Inicialmente, los portugueses no hubieran peleado por deshacerse de España, hubiera sido raro si ya tenían el poder. Y si la unión hubiera perdurado con una capital en Portugal, lo más probable es que en la península se hablase portugués, así como en toda Latinoamérica. El castellano hubiera quedado reducido a una lengua autonómica más, en el mejor de los casos, y ahora estaríamos hablando de normalización lingüística en Segovia, al más puro estilo "convergente".

Al fin y al cabo, lo del idioma no hubiera sido algo tan grave, pero ¿en qué podría haber cambiado la Historia? Inicialmente, una alianza ibérica hubiera sido beneficiosa sin duda. Un mayor poderío naval y la ausencia de disputas territoriales hubieran ahorrado esfuerzos y configurado el mayor imperio conocido. ¿Quién podría hacer frente al un imperio colonial que se extendería por Ámerica, África y Lejano Oriente?.

Ahora bien, también es un hecho histórico que el mayor terremoto de la Historia fue el que sacudió Lisboa en 1755. Sesenta mil víctimas y la ciudad arrasada por el temblor y el subsiguiente maremoto ( se estima una ola de 15 metros de altura provocada por un Richter 9.0 de seis minutos de duración).

Bien, especulemos: una desgracia de ese tipo habría dejado ese gran imperio en el desgobierno. Una administración descabezada, e incluso peor, con los reyes y sus herederos muertos bajo las ruinas de palacio. Caos. El tipo de golpe del que un país tarda en recuperarse décadas.

No hubiera sido de extrañar que la debilidad repentina de la metrópoli hubiera dado alas a las ambiciones independentistas de ultramar. España perdió las colonias a principios del siglo XIX debido al desgobierno que provocó la invasión francesa. Es factible que hubiera sucedido algo similar pero 75 años antes, y que la independencia hubiera configurado un gran estado sudamericano integrando Brasil y alguno de los territorios vecinos (Venezuela, Colombia).

Estamos en 1765 y este gran estado emergente tiene grandes riquezas e independencia. Mientras, el que será su vecino del Norte aún no se ha librado del yugo inglés (la independencia americana no llegaría hasta 20 años después) y es incomparable el territorio y las riquezas que atesoran.

¿Habría ocupado esa "Nueva España" el papel que han detentado los Estados Unidos de América a lo largo de estos dos siglos? ¿se habría trasladado el polo de poder a América en detrimento de Europa? ...

Bien, no me voy a extender en esta paranoia histórica, pero ... ¿a qué es curioso como una decisión bastante peregrina sobre la capitalidad peninsular pudo haber cambiado el destino del mundo?

martes, 14 de septiembre de 2010

¿irás a la huelga general?


¿sí? ¿no? ¿por qué en cualquier caso?



domingo, 5 de septiembre de 2010

Felicidad

¡qué extraña palabra! unos la persiguen, otros la desprecian, otros huyen de ella, y algunos hasta sufren la de los demás. Sea como fuere, esto de la felicidad ha de ser tremendamente misterioso de definir. No en vano es, quizá junto a la muerte, y a muy poca distancia del amor, el concepto que más literatura ha originado a lo largo de la Historia.
Esta mañana los suplementos dominicales de dos diarios españoles dedicaban la mayor parte de su espacio a darnos recetas para facilitarnos la búsqueda de la felicidad. Este interés es cíclico. ¿Cómo ser feliz? ¿cómo evitar la depresión? ¿mejores formas de elegir pareja, amigos, casa, mascota, que nos ayuden a conseguir la felicidad? ¿hace el sexo la felicidad, y el dinero?
Hay gente que dice que es una cuestión de gestionar expectativas, o de conformarse con lo que uno tiene. Otros, dicen que simplemente se trata de perseguir la "felicidad" con brío, de no cejar en el empeño. Yo, que no estoy muy versado en lo que quieren los demás (bastante tengo con lo mío), simplemente creo que lo que es maravilloso para alguien puede ser horrible para otra persona, así que soy excéptico sobre cualquier tipo de teoría. ¿Cómo se consigue ser feliz entonces? ... no sé, pero quizá cada uno tenga la respuesta en su interior. He conocido a gente que sabía perfectamente el camino para mejorar su vida, y por miedo, o por desidia o por "el qué dirán" siguieron un rumbo completamente opuesto, incluso la mayoría de las veces no hicieron más que continuar con su anodina existencia. Y siguen quejándose, claro.

domingo, 29 de agosto de 2010

Bajón de domingo

Me frustra una barbaridad perder el tiempo. Y por desgracia es lo que hago cinco de los siete días de la semana. No es una cuestión de aburrirse en el curro, o de considerar que no tienes un buen trabajo, no. Es una cuestión de satisfacción personal.
Dedico lunes, martes, miércoles, jueves y medio viernes a contribuir al crecimiento de la empresa donde trabajo. Como consecuencia, unos cuantos inversores estadounidenses reciben sus beneficios, y me dan parte de ellos en pago por mis servicios. No nos conocemos así que esta simbiosis queda un poco descafeínada y se reduce a unos cuantos apuntes contables en los bancos.
El fin de semana sin embargo, lo dedico a mi familia, a mis amigos, a mis vecinos, al medio ambiente ... Es tan solo un tercio de la semana, pero me llena mucho más que el resto del tiempo. Mi actividad en este "tiempo libre" es intensa, quizá sin un contenido económico tan alto como el resto de la semana, pero me da la sensación de que las consecuencias de lo que hago son más importantes.
Este fin de semana, en la asamblea de la asociación que hemos creado en Collado Hermoso, mirando las caras de la gente que estaba allí sentada, me he sentido realmente bien. Hemos currado mucho y duro en estos meses, pero cada actividad que realizábamos me causaba más alegría que cualquier otro proyecto en los que he intervenido a lo largo de año.
A lo mejor el problema es la cercanía. En mi entorno cercano veo claramente los beneficios de mi trabajo, no así en mi actividad profesional. Y también debe tener algo que ver con el paso del tiempo. A mi alrededor, todo permanece y veo su evolución todos los días. Como los árboles que plantamos cada año. Están ahí, y disfruto de ellos muchos años después de haberlos plantado. Por contra, no es habitual volver a saber nada de aquel exitoso proyecto de hace un par de años. En el curro siempre hay borrón y cuenta nueva. No sé. Tengo que pensar en ello.