domingo, 30 de noviembre de 2008

tonto de los huevos

ayer mismo, en una conversación sobre viajes, durante una fiesta, salió a relucir la ciudad de Berlín. Uno de los comparsas dijo que había ido varias veces, en viajes de uno o dos días. Inocentemente, le pregunté. "¿Fuiste de clubes? me han contado que la noche berlinesa es tremenda." El tío me dijo que no, y me empezó a hablar de vestigios del Tercer Reich y de la grandiosidad del Olimpia Stadium. En ese momento recordé que alguien me había comentado que el pieza en cuestión había sido skin. Le di dos palmadas en la espalda y desaparecí. Vale chato, hay aquí mucha gente y no tengo por qué perder el tiempo justo contigo.

Hoy he venido pensando en en él mientras regresaba del pueblo. El pavo debe tener unos 26 ó 27 años, edad suficiente para saber lo que uno hace. Tiene un aspecto normal, más bien guapete, buen hijo, un tío educado y simpático. Nada que aparente que tiene el cerebro hecho de yogur. Y claro, eso me dio algo de miedo; ¿cuántos como ése hay por ahí?, pensé. Tíos que son capaces de admirar a un sujeto que provocó la muerte de unos 60 millones de personas.

jueves, 20 de noviembre de 2008

¿Otra moda?

Desde hace unos años, cada vez que viene una sequía prolongada, o una inusual tormenta, o un ciclón golpea el Caribe fuera de temporada, culpamos al “cambio climático causado por el calentamiento global”. Toma teoría. Y como todos somos unos "enteraos", entre caña y caña defiendemos o cuestionamos que la temperatura de la tierra se esté elevando debido a los cambios producidos por la quema de combustibles fósiles, deforestación, etc …

Por desgracia, esto no parece una nueva moda "verde" que dure un par de temporadas, y el problema es de tanta magnitud que ya en 1997 los gobiernos de los países más industrializados se reunieron en Kyoto para debatir la forma de reducir las emisiones de seis gases entre los cuales se encuentran el dióxido de carbono y el metano. La mayoría de las naciones han firmado y ratificado el acuerdo y sus respectivos compromisos de control de emisiones, sin embargo, la realidad es que casi ninguno de los firmantes está cumpliendo su compromiso de forma óptima. La economía, o mejor dicho el consumo, manda.


los países en verde son los que han firmado y ratificado el Protocolo. Datos 2005 (Wikipedia)


A pesar de la postura oficial de los estados, entre los científicos también hay disensiones y como muestra de que todo es opinable, ahí van dos artículos periodísticos (en inglés), referidos al mismo libro ( “Los glaciares de Alaska” de Bruce Molnia ) pero enfocados de una forma totalmente distinta: el primero, en Daily Tech, defendiendo que los glaciares siguen creciendo y el segundo en Science Daily, defendiendo que por el contrario están retrocediendo. El primero de ellos se titula “Los glaciares de Alaska crecen por primera vez en 250 años” y el otro “La mayoría de los glaciares de Alaska se retiran, pierden grosor o se estancan”.

Además adjunto una serie de fotos contenidas en el segundo de los artículos (Es el Glaciar Muir en agosto de 1941, agosto de 1950 y agosto de 2004 )

No soy científico ni me he leído el libro de marras, pero juraría que aquí no queda hielo ni para un gin-tonic ...

domingo, 16 de noviembre de 2008

¿Os suena este grafitti?



tengo un amigo que ante la injusticia siempre pronuncia la misma frase: "el tiempo pone a cada uno en su sitio". Suelo asentir en silencio, aunque pensando mientras tanto: "ni de coña, chaval" . No obstante, muy de vez en cuando, pequeños triunfos hacen que uno dude. Por ejemplo, gracias a jmmp llega a mí una curiosa noticia.

Parece que el Ayuntamiento de Madrid convoca un certámen para Jóvenes Creadores y hay un apartado de grafitti. Hasta ahí todo bien. La gracia del asunto estriba en que el ganador ha sido el protagonista de uno de mis post de hace un año. En él se contaba como el Ayuntamiento había derribado una valla de una finca pública en medio de la nada tan sólo unos días después de que el diario "El Mundo" hubiera publicado la fotografía del grafitti de ahí arriba, pintado sobre la citada valla.

El alcalde había declarado hace meses que "el grafitti es una falsa expresión artística" de modo que no entiendo muy bien cómo el ayuntamiento puede convocar un premio para incentivar esa "falsa expresión del Arte". No sé, quizá haya sido cosa de Ana Botella sólo por llevar la contraria a don Alberto.

El caso es que el mismo alcalde hizo entrega del premio, 3.400 euritos, a Murphy, el otrora denostado y hoy galardonado artista. Espero que sirvan para que, junto a su colega Asier, sigan creando maravillas como ésta, tomada de su página web:


lunes, 10 de noviembre de 2008

Pino pino

un recuerdo para el coloso de la avenida.... http://www.youtube.com/watch?v=2qSGChWmXqk
Cenizas del cielo

En 1965 Frank Herbert publicó "Dune", una de las mejores novelas de ciencia ficción, quizá influido por el rollo "hippy" de Yankiland. También pudo verse influenciado por las teorías de Lovelock sobre Gaia, pero en cualquier caso, se adelantó a su tiempo.

Según el libro, en los desiertos del árido planeta Arrakis viven tribus dispersas de humanos que han aprendido a cohabitar perfectamente con su entorno, sin destruirlo, sin dejar irremediables huellas de su paso. En el lado contrario, las "multinacionales" del futuro usan Arrakis como una gigantesca mina sin importarles las consecuencias en el entorno. Herbert presenta Arrakis como un lugar donde humanos, animales y minerales forman un gran organismo "vivo", y donde cualquier cambio en el entorno afecta a todos por igual.

Cuando leí por primera vez Dune, me sorprendió el subtítulo del libro: "una epopeya ecológica". Para un lector adolescente, sólo las batallas o los grandes descubrimientos merecían ser calificadas como "epopeyas", así que abrí el libro con cierta desconfianza. En los Noventa el rollo ecologista ya estaba de moda, pero referido a las ballenas, la Amazonia y tópicos del estilo. Todavía no existía una conciencia global sobre la incidencia del progreso en el entorno.

Este fin de semana me acordé de Dune. Vi una película española titulada "Cenizas del Cielo", que me encantó. Es, por qué no, una mini-epopeya ecológica. No encontraréis planetas que salvar, pero sí una aldea, una cultura, un monte, un ternero, un cerezo, un río, un anciano, ... todos ellos en peligro de muerte por causa de un progreso mal entendido y peor gestionado. Quizá al verla pensé en mi pueblo y ello me hizo más vulnerable a la historia, pero creo que a cualquiera, incluso a alguien que jamás ha pisado el campo, le hubiera calado hondo el mensaje.

Id a verla y contadme.