domingo, 31 de agosto de 2008

Yankees

Dice un amigo que le da igual quién gobierne en Estados Unidos, pues según él, tanto demócratas como republicanos no son sino simples corrientes de opinión dentro del mismo partido, el partido de los “americanos”.

Estoy un poco de acuerdo con esa tesis, pero conviene echar un vistazo al perfil de los candidatos para ver si los contendientes se parecen mucho o poco:

* Republicanos:
Candidato a Presidente: John Mc Cain, carrera militar como
piloto de caza, hijo y nieto de almirantes estadounidenses. Tiene 72 años.
Candidata a Vicepresidenta: Sarah Palin, antiabortista,
partidaria de enseñar la teoría creacionista en las escuelas, defensora de la
libertad para tener armas de fuego y pro-pena de muerte.

* Demócratas:
Candidato a Presidente: Barack Obama, hijo de un keniata e
hijastro de un indonesio. Novato (senador sólo desde 2.004). Tiene 47 años.
Defensor del diálogo antes de las armas y de la política exterior consensuada
con Europa.
Candidato a Vicepresidente: Joe Biden, lleva 36
años como senador. Experto en política exterior y libertades civiles. Se dice
católico y a la vez es defensor del aborto. Apoyó la guerra de Iraq en 2.002
pero desde hace dos años exige la retirada.


¿Seguro que es lo mismo que ganen unos que otros?

lunes, 25 de agosto de 2008

Con los cinco sentidos en Collado

Despierto y oigo a los pájaros. A mí cerebro urbanita le cuesta ubicarse ¿es ya domingo? Cae el agua de la ducha. Definitivamente no estoy en la ciudad. El agua huele ligeramente a río y no quiero salir de aquí. Cierro el grifo y entro en mi habitación. Es tan grande como mi salón de la ciudad. Adoro la aldea. Abro el cajón de la cómoda y ahora el olor que me llega es de la madera nueva. Bajo las escaleras, beso a la abuela y le doy los buenos días a gritos. No estoy seguro de que aún así me haya oído, pero ella responde pausada con alguna fórmula ya oída mil veces. Sonrío. Oigo el pitido de la cafetera y busco la cocina. Mi madre con la sonrisa de oreja a oreja. Esto también lo he visto una y mil veces. Besos de nuevo.

Echo de menos el diario y salgo a buscarlo. El sol todavía remonta desde el Este y hace fresco en el pueblo. Ando deprisa y aún así me paro cada cien metros para hablar con alguien. Los huertos, el tiempo, los críos, qué tal la familia. Bien gracias y vosotros.

Entro al bar y voy directo al estante de los diarios. Miro las cabeceras, El Adelantado, El Mundo (puag), La Razón, Marca ... Hojeo el ABC y leo un par de columnas. Qué bien escriben estos tíos. Ya podían aprender los demás. Bah, no me apetece pensar. Cojo el AS y pido un café con leche, en vaso grande. Aún tengo las manos frías y disfruto rodeando el vaso con ellas. Ponme un par de rosquillas, César. Estoy seguro de que sonríe mientras me voy hacia la mesa de siempre, la más iluminada. Este chico siempre sonríe, debe gustarle mucho su trabajo.

Leo despacio, saboreo las rosquillas. Uhmm. Me comería ocho. Media hora que pasa volando. Me voy del bar aún con el gusto del café en el paladar y con el periódico bajo el brazo. Aún quedan un par de horas para que los amigos aparezcan en el otro bar del pueblo. El embrujo de la caña y los torreznos aún no planea por Collado. Toca paseo por la sierra, lento primero, acelero después para llegar a alguna meta perdida. Ahora sí pega el sol. Es la hora en la que huele a campo, sin más. Quizá a algo de aroma del poleo al pasar un riachuelo o de retama al bajar entre los robles.

Miro al sol. Otra vez lo mismo que ayer. Son casi la una y no me apetece bajar del monte, pero mis amigos ya deben estar en la terraza tomando la primera. Sería un pecado que me echaran en falta. Llego y como siempre, soy de los últimos. Cuento vasos vacíos y pido cerveza y refrescos y por supuesto, los pinchos. Torreznos, tortilla, costillas, qué maravillosa costumbre esta de dar un pincho con cada bebida.

Como siempre también soy de los últimos en irme. Las tres y sin hambre, paseo hacia casa con los amigos que viven en esa parte del pueblo. Hace mucho calor y al entrar en casa parece que la sombra haya caído de repente. Parece mentira que en unas horas tengamos que ponernos los jerseys o los forros polares. Qué clima el nuestro.

domingo, 24 de agosto de 2008

vuelta a la rutina

se acabaron las fiestas de Collado, se acabaron las vacaciones. Acaba de terminar el encuentro de vuelta de la Supercopa y el Real Madrid gana 4-2. Partido vibrante y buen broche final para las magníficas vacaciones que he disfrutado este año.

Mañana regreso a la oficina con las pilas muy cargadas. Si los quince días en Alemania fueron fabulosos, las fiestas del pueblo no se han quedado atrás. Ha venido mucha gente al pueblo, las orquestas han sido buenas y el clima no nos ha machacado demasiado (algunos años bajamos de 5 grados). En cuanto me las manden, colgaré alguna foto en la galería lateral.

Estos días nos hemos reído mucho en familia y además,¡por fin comenzamos con las obras de la casa! Ya la están derribando estos días y aunque me da pena ver cómo desaparece el hogar de nuestra familia en los últimos cien años, ya sólo pienso en la construcción del nuevo edificio. La casa vieja estaba tan deteriorada que no hubo otra opción así qué, no miremos atrás y pásemos página.

Está claro que somos unos privilegiados. Reímos y vivimos. La catástrofe del otro día debería enseñarnos, si no lo sabemos ya, que no necesitamos más que la vida para ser felices. Y desde luego, Collado Hermoso es un buen lugar para vivir esa vida.

jueves, 21 de agosto de 2008

Collado en fiestas

hoy comienzan las fiestas de Collado Hermoso, y estáis todos invitados a una parrillada esta noche en la plaza del pueblo. Entrada libre, chicos. Lo único que se exige es que vengáis abrigados porque me da que nos vamos a pelar de frío y el Ayuntamiento no se hace responsable de las pulmonías de los turistas. Sólo damos panceta, sardinas, chorizo y sangría. De aspirinas nada de nada.

Hablando de frío, estoy dando vueltas a cambiar la foto de cabecera del blog. No parece que pinte mucho la nieve en esta época, pero claro, quizá debería haberlo hecho antes porque aquí el invierno comienza en un par de semanas. "En Agosto, frío en rostro", dicen por estas nuestras montañas. Los visitantes incautos pueden dar fe. Hace cuatro años tuvimos 1 grado el viernes de fiestas y 2 el sábado. Aquí no parece haber llegado aún el cambio climático. Menos mal que los lugareños tenemos montones de jerseys de lana para prestar. ¡Animaos!

Para colgar el post me he acercado un momento a la gran capital, Segovia, para conectarme a Internet. No tengo acceso en el pueblo y de momento el consistorio no se estira para poner un "hot spot" de libre acceso para los collalbos y visitantes varios. Amos qué. Por la publicidad que le hago al pueblo con el blog podrían tener la delicadeza ... digo yo ( a ver si hay suerte y lee este post el alcalde ).

Bueno chicos, mañana más. Me voy a comer a Valsaín, que un par de lectores (un tigre y un portugués) se han escapado de los Madriles para comer hoy conmigo, y no quiero llegar tarde. Byeeeeeeee.

domingo, 17 de agosto de 2008