miércoles, 30 de julio de 2008

Colonia

el viaje comienza su recta final. Dejaremos Alemania el viernes para tratar de atravesar Francia en una sola jornada y descansar del viaje en alguna playa del País Vasco-Francés. Hablando de playa, anteayer estuvimos en una playa cerca de Lübeck. Es un pueblecito que se llama Travemünde . Muy buena playa y como estaba cerca de la desembocadura del río, el agua no estaba demasiado fría. Eso sí, allí se pagaba por todo. Nueve euros de transbordador (estaba al otro lado del río y no había puente), tres euros por aparcar y agárrate ... 2 euros !por usar la playa! De esto último nos libramos porque cuando el vigilante (que es como el de la O.R.A pero con chanclas) nos pidió el ticket le dijimos lo de "I don´t speak german" y como el sólo "speak" german, pues se encogió de hombros y siguió su camino.

Por cierto, el mismo truco de "I don´t speak ..." no me sirvió de nada ayer, cuando una policía con cara de mala hostia me recriminó haber cruzado la calle con el semáforo en rojo. La tía me echó la bronca en inglés, repitiendo varias veces "green, walk; red, stop". Parecía Coco, el de Barrio Sésamo.

Hoy estamos en Colonia (donde el agua de ... y la catedral de ...) y tengo un local de Internet junto al hotel así que aprovecho. Empezamos a estar algo cansados del viaje y ahora somos más selectivos. Menos monumentos y mejores restaurantes, esa es la regla. Se acabaron las caminatas.

Aquí os dejo una foto de postal. Doy fe de que en realidad es aún más bonito. Con ustedes, Colonia desde el Rhin.

domingo, 27 de julio de 2008

HAMBURGO

No he encontrado acceso a Internet, así que meteré un post breve, que escribir en el móvil letra a letra es muy cansado.

Llevamos 2 días en Hamburgo. Heidelberg estuvo realmente bien, pero esto es una ciudad y da mucho más juego. El calor es terrible y la humedad hace que la gente se quede en casa a esta hora. Vamos, como Córdoba pero con un Elba que es 5 veces más grande que nuestro Guadalquivir.

¿Quién dijo que en el Norte hace frío? En un par de horas, con la fresca, nos vamos a St. Pauli, el barrio chungo de acá. La bandera del barrio es una calavera, sin tibias, uff ... A ver que hay por allí.

(al final sí tenía tibias la calavera, pero lo único chungo que vimos fueron un montón de tirados con sus perracos -perrofláuticos como dice "pasaba"- Es posible que por la noche haya mucha marcha en el barrio éste, pero lo que es por la tarde, sólo hay sex-shops y donner kebabs.)

jueves, 24 de julio de 2008

La increíble hucha menguante

en Enero de 2002 entró el euro en gran parte de los países europeos. Dicen que sus objetivos eran:
  • conseguir una moneda fuerte, que diera más peso a Europa en la economía mundial y configurara al Euro en nueva moneda de reserva para terceros países.

  • También la eliminación de los costes transaccionales entre monedas europeas, lo que por fin abría una libertad de comercio total dentro de la Unión.

  • Ventajas para el movimiento de personas, por supuesto, que ahora pueden usar su medio de pago habitual en un montón de países.

  • Evitar las fluctuaciones frente a otras monedas exteriores, como el dólar. Y por ende, resistir aún mejor las variaciones del precio de materias primas valoradas en dólares.
Pues bien, estoy convencido de que todas ésas expectativas se cumplieron. Felicidades señores eurodiputados.
¿Y el pero? Pues mira, el pero fue que nos engañaron. Según los políticos la inflacción ha subido algo más del 25% en estos cinco años y medio de euro y yo digo QUE ES MENTIRA. Eso es lo que han subido los periódicos y las latas de Coca-Cola. El resto ha subido como la espuma. Y no hablo sólo del café del bar. Hablo de la vivienda (más del 100%) del combustible (más del 100%), del transporte público (más del 40%), el pan (más del 60%) ...
Ya sé que no descubro nada nuevo, pero es que cuando vas fuera de España la realidad estalla en tu cara. Yo creía que Alemania era carísimo y que los alemanes venían a España de turismo por el precio más que nada. Nones. Los hoteles valen lo mismo, la ropa menos, la comida en los restaurantes y el desayuno en los bares, lo mismo, la gasolina más, eso sí (un 15% más), la vivienda por lo que he visto en los carteles de un par de inmobiliarias, poco se lleva (y con bastante mejor pinta que la nuestra).
Conclusión: o yo estaba muy equivocado y los precios alemanes siempre fueron similares a los nuestros, o alguien nos la ha clavado con los números. Mire, Sr. Rato, aquél 4% de inflacción en 2002 se lo inventó usted. Fijo. Y usted Sr. Solbes, que no ha dicho nada al respecto, me temo que también ha de estar en el ajo.

Mientras, nuestras huchas de euros están quedándose en los huesos ..., ¡ay! que nostalgia de aquéllos cochinos llenos de monedas de 20 duros ...

miércoles, 23 de julio de 2008

Rumbo a Munich

Han sido dos noches muy agradables en Friburgo, por lo que nos ha costado dejar la tranquilidad del pueblecito donde estábamos alojados, y más cuando lo hemos cambiado por un nuevo trayecto en coche plagado de atascos, ahora por la carretera ribereña del Lago Constanza. Esta carretera es como la Torremolinos-Marbella, para que os hagáis una idea. Y qué calor, la leche. De ese húmedo que sólo gusta a cocodrilos y otros seres de la ciénaga. Tras llegar a Lindau, hemos dejado el lago atrás y disfrutado unos cien kilómetros por carreteras estilo comarcal pasando granja tras granja. Esta parte del trayecto ha sido realmente bonita.

Hemos llegado a Fussen a eso de las cuatro, y aquello parecía Pedraza en día de boda. Mucho turista, sí, pero de indicadores sobre los castillos alpinos de marras, nada. Como preguntando se llega a Roma, los lugareños nos han indicado como llegar al castillo de Newswa ... no se qué, ése que sale en todas las ilustraciones de castillos de cuento. Ha estado bien, aunque tiene algo de fraude y tramoya. Lo concibió un rey chalao a costa del dinero de sus súbditos, pero no en la edad Media, sino en el siglo XIX, cuando otros reyes ya se dedicaban a las carreras de caballos y cosas de ésas. Pues bien, al parecer estaba obsesionado con la mitología y con la obra de Wagner y debió pensar que este castillo no era un mal Valhalla para llenarlo de walkirias.

Muy cansados y al filo de las nueve, hemos llegado a Munich ... pero no al hotel. Mierda de Tomtom. Menos mal que de nuevo nos salva la superamabilidad de esta gente. Primero un policía nos ha mandado al sitio aproximado de la ciudad por donde estaba la dirección que buscábamos, y luego, una señora mayor nos ha guiado, ¡pedaleando delante de nosotros!, hasta el mismo hotel. Tela.

Ahora, a dormir, que estamos hechos polvo.

martes, 22 de julio de 2008

De tópicos y otras leyendas

Llevamos ya 4 días de viaje y ya han caído varios mitos europeos:

1. Las autopistas francesas: cojonudas, con 3-4 carriles, bien asfaltadas, pero ... "grand merdé", estan hasta arriba de coches. Cada 20km, un atasco, "bouchon" que decían los carteles, y en los peajes, cola de hasta 1/2 hora. Y son de pago, eh!

2. Todo Dios en Europa habla inglés. Nasti. Eso sí, los alemanes son muy majos e intentan comunicarse aun a lo indio.

3. Los alemanes respetan las reglas. ¡Pues no serán las de tráfico! En la autopista, con limitación a 120, nos adelantó todo dios. Y del aparcamiento, ya colgaré alguna foto, ya.

4. Todo es muy caro. Sí, pero tanto como en Madrid, y aquí al menos las raciones van en consonancia con el tamaño del personal.

5. Son unos muermos. Nada, error. Anteayer estuvimos en las fiestas de un pueblo, Bad Krozingen y había guateques con orquestas en la calle, puestos de comida e incluso botellón. No son tan distintos a nosotros.

Pero también hay tópicos ciertos, como que la cerveza y las salchichas están riquísimas, todo está muy limpio, la gente es tremendamente educada y que conducen unos carros impresionantes.