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viernes, 13 de junio de 2014

Remueven sitio web de turismo de trasplante en China

Los pacientes, conocidos como “turistas de trasplante” viajan para conseguir sus nuevos órganos y emerger “renacidos”

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Por Matthew Robertson - La Gran Época
Vie, 13 Jun 2014

Hasta hace poco en mayo, era posible acceder al sitio web inocentemente titulado cntransplant.com y desde allí hacer una llamada telefónica para arreglar un trasplante de órgano en un hospital en Tianjin, China.

“Medinet Centro del Cuidado de la Salud… Somos los frutos de un árbol, hojas de una rama”, solía decir el sitio.

“Estamos aquí para asistir a los pacientes a recibir un trasplante de riñón, hígado o corazón en China”. Sus hospitales, decía el título, operaban con todas las licencias apropiadas y es “ciertamente donde los pacientes moribundos renacen”.

Los pacientes, conocidos como “turistas de trasplante” volarían a China para conseguir sus nuevos órganos y emerger “renacidos”.

Órganos de esta clase en China vienen invariablemente de prisioneros ejecutados, aunque se disputa el tipo de prisioneros. China está en las precarias etapas iniciales de intentar establecer un sistema voluntario de donación de órganos, que exista junto a la cosecha de órganos de prisioneros.

Números oficiales indican que hubo aproximadamente 1.000 donantes voluntarios de órganos en 2013, y unos 300.000 pacientes chinos con necesidad de un órgano. Sin embargo, se espera que los clientes globales paguen más.

La existencia del sitio web cntransplant.com explotó en la cara de los dichos públicos de los funcionarios chinos que decían que no permitirían más trasplantes de órganos para extranjeros. No queda claro la fecha precisa en la que desapareció el sitio web, pero parece que tuvo lugar en algún día de mayo.

“Los hospitales y doctores que realizan transacciones privadas de trasplante con extranjeros tendrán revocadas sus credenciales para trasplantes de órganos”, citó la prensa china sobre los dichos de Huang Jiefu, ex Viceministro de Salud y principal funcionario de trasplante en China.

La Sociedad de Trasplantes, un grupo médico internacional, buscó trabajar en cooperación con las autoridades chinas por años, en particular, intentando crear formas de impedir la cosecha de órganos de prisioneros ejecutados.

En una inusualmente dura carta al liderazgo chino, La Sociedad de Trasplantes se refirió específicamente al sitio cntransplant.com como ejemplo de que China no estaba cumpliendo sus compromisos.

“El sitio Tianjin… continúa reclutando pacientes internacionales que buscan trasplantes de órganos”, decía la carta. “El hecho de que los pacientes extranjeros aún sean receptores de trasplantes en China, sugiere que algunos hospitales están violando temeraria e irresponsablemente las regulaciones del gobierno chino, dejando a la ley en consiguiente, como un simple ‘tigre de papel’. Estos centros están haciendo peligrar la confianza pública en los hogares y corroyendo la reputación de China en el escenario internacional”.

David Matas, un abogado canadiense en derechos humanos, lo denominó “un desvergonzado discurso para turismo de trasplantes” en una reciente charla.

La baja del sitio parece mostrar que los funcionarios están intentando asegurarse de que no haya contradicciones demasiado obvias entre las declaraciones públicas y las acciones reales, aunque esto no signifique que la práctica haya cesado, dicen los expertos.

En marzo, Huang Jiefu fue citado diciendo que estaba bien usar órganos de prisioneros ejecutados, una impresionante regresión sobre años de promesas de que el uso de tales órganos debería dejar de usarse.

“Los cuerpos judiciales y ministerios locales de salud deberían establecer lazos, y permitir a los prisioneros sentenciados a muerte donar voluntariamente sus órganos y ser agregados al sistema computarizado de localización de órganos”.

“Ya no hay frenos en el sistema”, dice Ethan Gutmann, un investigador que recientemente finalizó un libro sobre la cosecha ilegal de órganos en China. Su trabajo se enfoca en el uso de practicantes de Falun Gong en prisión por sus órganos, una práctica que se sospecha ha conducido a la ejecución de decenas de miles de adherentes.

“Es temporada de caza, es una sangrienta temporada de caza”, afirmó.

Otros investigadores indican que los órganos de practicantes de Falun Gong probablemente hayan llegado hasta los turistas de trasplantes. Dos canadienses, David Kilgour, un ex procurador de la Corona y Ministro del Parlamento, y David Matas, documentaron en 2006 llamadas telefónicas que mostraban a personal de hospitales en China haciendo alarde de la frescura de sus órganos —de practicantes de Falun Gong— disponibles para clientes extranjeros.

Aunque la clausura del sitio no demuestra que el turismo de trasplante haya cesado, sí resuelve el asunto de la notoria publicidad que representa.

“Ese era mi truco favorito en los últimos seis meses”, dijo Gutmann. “Si le hablaba a una audiencia universitaria le pedía a cualquiera que tenga dudas que visitara el sitio web en sus teléfonos inteligentes”.







Publicado en http://www.lagranepoca.com/32167-remueven-sitio-web-turismo-trasplante-china

jueves, 29 de mayo de 2014

Declaración de Estambul en relación al tráfico de órganos y turismo en trasplante


Turismo del trasplante
Posted on 29 mayo, 2014 by El Ojo Ciudadano Chile

El “tráfico de órganos” es la obtención, transporte, transferencia, albergue o recepción de personas vivas o fallecidas o de sus órganos por medio de amenazas, uso de la fuerza o cualquier forma de coerción, secuestro, fraude, engaño, abuso de poder o de vulnerabilidad, tanto por el que entrega el órgano como por el que lo recibe, incluyendo pago por terceros o beneficios para lograr la transferencia o el control de un potencial donante, con el propósito de explotación para extraer órganos para trasplante”.

“Comercio de órganos” es una práctica en la cual un órgano es tratado como un bien económico que puede ser comprado, vendido o utilizado como mercancía.

“Viaje para trasplante” es el traslado de donantes de órganos, receptores o profesionales relacionados con trasplante que cruzan fronteras jurisdiccionales con el objetivo de realizar trasplantes. Los viajes para trasplante se convierten en “Turismo en trasplante” si es que involucran tráfico de órganos o la comercialización de los mismos o de otros recursos como profesionales o centros de trasplante dedicados a entregar trasplantes a pacientes del extranjero, minando de esta manera la capacidad del país para entregar adecuados servicios de trasplante para su propia población.

La Declaración de Estambul de 2008 define al tráfico de órganos como “la obtención, transporte, transferencia, encubrimiento o recepción de personas vivas o fallecidas o sus órganos mediante una amenaza, uso de la fuerza u otras formas de coacción, secuestro, fraude, engaño o abuso de poder o de posición vulnerable”. Asimismo, entre sus principios asevera que “el tráfico de órganos y el turismo de trasplantes violan los principios de igualdad, justicia y respeto de la dignidad humana y deberían prohibirse”. Las declaraciones de principios son muy importantes pero no le solucionan el problema al paciente. Este necesita ya mismo un donante compatible y las chances de encontrarlo son bajas. Es por eso que la demanda de riñones crece día a día y según una investigación de la Universidad de California en Berkeley, se trafican aproximadamente unos 15000 riñones por año y el precio oscila entre 2.000 y 5.000 dólares.

Entre los países reconocidos por ser proveedores de órganos se encuentran Egipto, India, Brasil, Moldavia, Indonesia y Sudáfrica. Las causas prevalentes para la venta de órganos son la pobreza entre los donantes y la desesperación entre los compradores. En el medio queda la corrupción que se reparte equitativamente entre médicos, clínicas, gobiernos, intermediarios, aseguradoras, y otros elementos necesarios para la nada sencilla tarea de trasplantar un órgano. De más está decir que sólo acceden a la compra de un órgano aquellos pacientes provenientes de clases adineradas y que los pobres y otros grupos vulnerables ven a la donación como una forma de hacer frente a las necesidades económicas. Algunos casos impactantes fueron el de presos condenados a muerte en China que unas semanas antes de su ejecución ponían sus órganos a la venta por internet, o el de la ejecución de civiles serbios en la zona de Kosovo como fuente de órganos para trasplantes.

Algunas propuestas para solucionar la falta de donantes voluntarios incluyen la creación de un mercado legal de órganos, como fuera implementado en Irán hace unos años y cuyo resultado es que ya no tiene lista de espera para trasplante renal. Otras alternativas como las campañas masivas de concientización podrían contribuir a aumentar el banco de donantes, aunque los resultados son dispares.

Desde el mundo científico se puede aportar dos líneas de acción para aumentar el número de órganos disponibles para trasplantes. Por un lado, los estudios sobre toma de decisión muestran que las llamadas opciones por defecto tienen un papel determinante a la hora de elegir. Los países con programas de reclutamiento de donantes voluntarios se pueden clasificar entre aquellos en donde el ciudadano debe explicitar que quiere ser donante voluntario (opt-in) y aquellos en donde el ciudadano es considerado donante voluntario a menos que explícitamente exprese lo contrario (opt-out). La realidad muestra que aquellos países con sistema opt-in como Alemania un 12% elige ser donante mientras que en aquellos que implementan un sistema opt-out como Austria, el 98% de la gente elige donar voluntariamente. Desde el punto de vista de las ciencias de la vida, se está avanzando rápidamente en el campo de la medicina regenerativa hacia la generación de tejidos a partir de células madre del propio paciente que puedan reemplazar los órganos dañados. Del mismo modo se están realizando pruebas para crear animales transgénicos (cerdos) cuyos órganos sean compatibles con los humanos. De ser exitosas estas pruebas podríamos pensar en granjas donde la producción animal se conciba no sólo como industria alimenticia sino también como una industria de producción de órganos de reemplazo.

A simple vista uno no relacionaría la ciencia con el tráfico de órganos y el turismo de trasplantes, sin embargo una mirada más profunda muestra que apoyando la investigación y desarrollo en biomedicina se podrá aumentar el número de órganos disponibles para trasplante. Asimismo, desde las investigaciones en psicología encontramos que un pequeño cambio en la forma de redactar un formulario, con costo cero a nivel gobierno, puede contribuir a una política en salud más inclusiva y lo que es aún mejor, puede servir para mejorar drásticamente la calidad de vida de miles de pacientes que hoy siguen en lista de espera.


Imagen:

DESBARATAN EN COSTA RICA UNA RED DE TRÁFICO DE ÓRGANOS FINANCIADA DESDE ISRAEL





Publicado en http://elojociudadanochile.wordpress.com/2014/05/29/turismo-del-trasplante/