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domingo, 21 de septiembre de 2014

Lo “natural” de la Stevia (Quimifobia del E-960)


La stevia o estevia es el aditivo alimentario E-960, agrupado bajo la nomenclatura “Glucósidos de Esteviol”.

Quería empezar así el post porque apuesto a que mucha gente se estará preguntando ¿Pero cómo? ¿No era “natural”? ¿No era la estevia una panacea “verde” de los edulcorantes? ¿Por qué tiene ese número “E” delante?

Don’t Panic. Esto es debido a la confusión que generan aspectos quimifóbicos como el miedo a los número E-XXX o a la emotividad positiva que despierta la palabra “natural” en alimentación. Tal y como vimos en la entrada “El vacío legal de lo 100% natural”, este término está regulado de una manera completamente laxa y poco contrastable, ya que determina que “algo es natural, cuando cumple ese requisito de manera natural”.

Imagen perteneciente al post ¿Sabes qué es la quimiofobia?
En primer lugar matizar que el hecho de que aparezca una “E” con un número es sinónimo de que este aditivo está reconocido y autorizado para su uso en la Unión Europea, tal y como pasa con las otras familias de aditivos alimentarios:

E-100 (Colorantes)
E-200 (Conservantes)
E-300 (Antioxidantes)
E-400 (Gelificantes, espesantes, estabilizantes)
E-600 (Potenciadores del sabor)
E-900 (gases, recubrimientos, edulcorantes…)
Entre otros

La Estevia, como todo aditivo alimentario, ha seguido el proceso de autorización pertinente, y está reconocido y recogido en el Reglamento 1131/2011 de la UE, con el número E-960.

En él se recoge la misma información que para el resto de Aditivos Alimentarios autorizados, que podéis consultar aquí, en el Reglamento 1129/2011. Como cada uno de ellos, en los “Glucósidos de esteviol” incluyen en qué alimentos se pueden usar y bajo qué condiciones. Tal y como pudimos ver en la entrada “La seguridad de los edulcorantes según los estudios”.

También está recogida su Ingesta Diaria Admisible que es 4mg/kg de peso corporal al día. A estas alturas puede que la sorpresa sea mayúscula

¿Me estás diciendo que la estevia, ese edulcorante natural tiene límite de consumo?

Efectivamente, como la mayoría de edulcorantes alimentarios tiene registrado su Ingesta Diaria admisible, que es consecuencia de dividir el NOAEL (Cantidad sin efectos adversos) entre 100, para tener un margen de seguridad.

Puede que la reflexión ahora vaya en el sentido. “Bueno, normal, hasta lo natural mata, pero seguro que por ser natural puedo consumir mucho más que el resto”

Pues tampoco, resulta que la estevia tiene una Ingesta Diaria admisible de 4 mg/Kg de peso y día, mientras que el Aspartamo, uno de los edulcorantes más criticado y constantemente en el punto de mira, tiene una Ingesta Diaria Admisible de 40 mg/kg de peso y día.

¿Me estás diciendo que no puedo tomar tanta estevia, edulcorante natural, como Aspartamo, edulcorante malo-malote?
Efectivamente, según la legislación podríamos consumirla únicamente 10 veces menos.

Pero de la Stevia se dicen cosas buenas, como por ejemplo que reduce la glucemia o que contribuye a la mineralización. Correcto, son alegaciones atribuidas a los edulcorantes en general, y autorizadas por la EFSA en la regulación EU nº 432/2012, por lo que no es propio de la estevia, sino también del (xilitol, sorbitol, manitol, maltisol, lactisol…)

¿A qué se debe el boom de la stevia?

La estevia no tiene tanto aporte energético como el azúcar, ya que su poder edulcorante es debido a compuestos no tan energéticos en nuestro organismo, de ahí que permita reducir el aporte calórico en muchos compuestos.

La estevia ha tenido en los últimos años un boom comercial por haberse vendido bajo la premisa de la naturalidad, (de esta manera asumimos que cataloga al resto de compañeros de artificialidad).

Una pregunta al aire: ¿por qué los glucósidos de esteviol extraídos a 60º, que sufren una posterior nanofiltración y el resultado se cristaliza con evaporadores de vacío se considera natural y el resto de edulcorantes no?

Entiendo que pueda considerarse “tradicional” su uso por parte de los guaraníes de Paraguay, masticando las hojas de la planta, pero es realmente curioso esgrimir el argumento “natural” a un producto comercial, y también comercializado por multinacionales, que sigue tanto procesado como el resto de edulcorantes. Y por eso se autoriza y regula su extracto, no la planta en sí, ya que tendría otros riesgos asociados.

Se trata por tanto de una variante más comercial de los edulcorantes, que satisface en este caso la preocupación por lo natural y el miedo por lo químico.

Alrededor de la estevia ha surgido una serie de iconografía que la acompaña, el color verde, las hojitas, las plantas, la palabra natural… De hecho aunque es un edulcorante autorizado, el aspecto y la dualidad química-ecología han propiciado que por ejemplo en la wikipedia la imagen característica de la sacarina sea esta, y la de la estevia sea esta:
Sacarina.


Estevia:

Ni rastro de su composición molecular ¿Por qué? Por quimifobia.
¿Por qué no se habla de que es el E-960? Por quimifobia
¿Por qué se dice “Estevia” y no “Glucósidos de Esteviol? Por quimifobia.
¿Por qué no se relativiza su consumo frente a otros edulcorantes? Por quimifobia

Matizar por último que no tengo nada en contra de la estevia, me parece un edulcorante más, que se puede usar como le apetezca a cada persona; tiene ciertas ventajas y ciertos inconvenientes tecnológicos, como por ejemplo su limitación para refrescos gaseosos.

El post tiene el sentido de abrir las miras a la “Naturalidad” de un edulcorante, poniendo encima de la mesa su proceso de extracción, su Ingesta Diaria Admisible y su emotividad publicitaria que es lo que realmente ha fomentado su consumo.







Publicado en http://midietacojea.com/2013/07/08/lo-natural-de-la-stevia-quimifobia-del-e-960/

lunes, 4 de agosto de 2014

¿Los edulcorantes son dañinos? Conozca 6 mitos sobre su consumo



La preocupación actual de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se enfoca en disminuir los índices de obesidad en el mundo, que ahora atacan a los niños. El ente internacional emitió un informe en el cual reveló que el problema -de no ­tomar precauciones- afectará a 70 millones de menores hasta el 2025. Por ello, recomendó mejorar la nutrición y evitar los excesos de grasas y azúcares. En este sentido, los edulcorantes (sustitutos del azúcar dentro de las dietas) han recibido críticas por sus componentes, sobre todo por el uso de aspartame, un edulcorante sin calorías. ¿Son dañinos?, ¿cuándo es bueno consumirlos? y ¿qué causan en el organismo? Son algunas de las dudas de los consumidores. 

Byron Cifuentes, presidente de la Federación Ecuatoriana de Diabetes, explica que se han manejado varias falsas informaciones sobre el consumo de endulzantes artificiales. Para el especialista, estos productos han sido analizados y aprobados por organismos internacionales especializados, como la Administración de Alimentos y Medicinas (FDA, por sus siglas en inglés), universidades (como Yale) e institutos europeos de salud. “El problema no está en lo que se consume sino en cómo se consume”, dice la nutricionista Liliana Ortega. La especialista considera que los endulzantes son buenos sustitutos, sobre todo cuando hay serios problemas de peso y salud, pero asegura que así como con el azúcar, todo exceso es malo

Sin embargo, para el diabetólogo Luis Armendáriz, los expertos sugieren su consumo para ahorrar calorías en sus pacientes y evitar que se aumente la cantidad de carbohidratos, colesterol y depósitos de grasa, que influyen en el sobrepeso. Estos tres especialistas responden sobre los seis mitos de los edulcorantes.
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1.- ¿Originan dolencias? 
Falso. A los endulzantes artificiales se los ha acusado de causar posiblemente alzhéimer, cáncer, pérdida de memoria, daños en la vejiga , riñones y sistema nervioso. Byron Cifuentes, presidente de la Federación Ecuatoriana de Diabetes, sostiene que su uso no representa más que beneficios, en especial para las personas que sufren de sobrepeso y obesidad, pues ellas deben tratar de consumir la menor cantidad de calorías posible para mantener su peso. No es perjudicial. 

2.- ¿Los niños los pueden usar? 
Verdadero. Los endulzantes pueden ser usados por el público en general, incluyendo mujeres embarazadas, niños y personas de la tercera edad. Según la Federación de Diabetes, no hay un estudio oficial que pruebe alguna influencia negativa de los edulcorantes en estas poblaciones. Los especialistas incluso sugieren estos productos en las dietas alimenticias si la persona lo requiere por algún problema de salud. 

3.- ¿Bajan de peso? 
Falso. Ningún endulzante no calórico hace perder peso. Según los especialistas, su consumo forma parte de una dieta saludable y puede ayudar a la pérdida de peso al disminuir la ingesta calórica. Es preciso que tampoco haya un exceso en su consumo. Para los expertos, el uso de los edulcorantes puede ayudar a las personas que están en un plan de alimentación a equilibrarse, a no salirse de este régimen alimenticio e incluso puede apoyar para que la persona mantenga el peso saludable.

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4.- ¿El cerebro lo diferencia? 
Verdadero. En la conferencia de los Institutos Nacionales de Salud en EE.UU, investigadores como el brasileño Iván Araujo revelaron que la lengua quizá no distinga la diferencia entre edulcorantes y azúcar, pero el cerebro sí lo hace. Con pruebas de laboratorio determinaron que el cerebro usa como combustible al azúcar al metabolizarlo. Con los edulcorantes el nivel de energía disminuyó, según su análisis.
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5.- ¿Se vende sin aprobación? 
Falso. Ningún edulcorante puede salir al mercado sin que haya sido testeado ni haya recibido el aval de organismos internacionales especializados, explica el diabetólogo Luis Armendáriz. En la página oficial del FDA se recalca que incluso los endulzantes artificiales que han sido cuestionados fueron sometidos a varias pruebas previas a su distribución. La aprobación de este ente internacional es considerado para recetar. 

6.- ¿Aspartame, prohibido? 
Falso. Los edulcorantes que contienen aspartame son dos y ambos continúan expendiéndose en los supermecados. Eso se debe principalmente a que la FDA no ha emitido un informe oficial sobre las supuestas secuelas que este ocasiona en el cerebro y el sistema nervioso. Los especialistas aseguran que mientras no exista un aviso oficial tanto de esta institución como de la OMS, la venta de edulcorantes con aspartame es sugerida.



Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección: http://www.elcomercio.com/tendencias/edulcorantes-mitos-azucar-salud-verdades.html

¿Los edulcorantes son dañinos? Conozca 6 mitos sobre su consumo

Pamela Parra. 
Redactora pvparra@elcomercio.com 
16 de junio de 2014 19:00 

La preocupación actual de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se enfoca en disminuir los índices de obesidad en el mundo, que ahora atacan a los niños. El ente internacional emitió un informe en el cual reveló que el problema -de no ­tomar precauciones- afectará a 70 millones de menores hasta el 2025. Por ello, recomendó mejorar la nutrición y evitar los excesos de grasas y azúcares. En este sentido, los edulcorantes (sustitutos del azúcar dentro de las dietas) han recibido críticas por sus componentes, sobre todo por el uso de aspartame, un edulcorante sin calorías. ¿Son dañinos?, ¿cuándo es bueno consumirlos? y ¿qué causan en el organismo? Son algunas de las dudas de los consumidores. 

Byron Cifuentes, presidente de la Federación Ecuatoriana de Diabetes, explica que se han manejado varias falsas informaciones sobre el consumo de endulzantes artificiales. Para el especialista, estos productos han sido analizados y aprobados por organismos internacionales especializados, como la Administración de Alimentos y Medicinas (FDA, por sus siglas en inglés), universidades (como Yale) e institutos europeos de salud. “El problema no está en lo que se consume sino en cómo se consume”, dice la nutricionista Liliana Ortega. La especialista considera que los endulzantes son buenos sustitutos, sobre todo cuando hay serios problemas de peso y salud, pero asegura que así como con el azúcar, todo exceso es malo

Sin embargo, para el diabetólogo Luis Armendáriz, los expertos sugieren su consumo para ahorrar calorías en sus pacientes y evitar que se aumente la cantidad de carbohidratos, colesterol y depósitos de grasa, que influyen en el sobrepeso. Estos tres especialistas responden sobre los seis mitos de los edulcorantes.
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1.- ¿Originan dolencias? 
Falso. A los endulzantes artificiales se los ha acusado de causar posiblemente alzhéimer, cáncer, pérdida de memoria, daños en la vejiga , riñones y sistema nervioso. Byron Cifuentes, presidente de la Federación Ecuatoriana de Diabetes, sostiene que su uso no representa más que beneficios, en especial para las personas que sufren de sobrepeso y obesidad, pues ellas deben tratar de consumir la menor cantidad de calorías posible para mantener su peso. No es perjudicial. 

2.- ¿Los niños los pueden usar? 
Verdadero. Los endulzantes pueden ser usados por el público en general, incluyendo mujeres embarazadas, niños y personas de la tercera edad. Según la Federación de Diabetes, no hay un estudio oficial que pruebe alguna influencia negativa de los edulcorantes en estas poblaciones. Los especialistas incluso sugieren estos productos en las dietas alimenticias si la persona lo requiere por algún problema de salud. 

3.- ¿Bajan de peso? 
Falso. Ningún endulzante no calórico hace perder peso. Según los especialistas, su consumo forma parte de una dieta saludable y puede ayudar a la pérdida de peso al disminuir la ingesta calórica. Es preciso que tampoco haya un exceso en su consumo. Para los expertos, el uso de los edulcorantes puede ayudar a las personas que están en un plan de alimentación a equilibrarse, a no salirse de este régimen alimenticio e incluso puede apoyar para que la persona mantenga el peso saludable.

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4.- ¿El cerebro lo diferencia? 
Verdadero. En la conferencia de los Institutos Nacionales de Salud en EE.UU, investigadores como el brasileño Iván Araujo revelaron que la lengua quizá no distinga la diferencia entre edulcorantes y azúcar, pero el cerebro sí lo hace. Con pruebas de laboratorio determinaron que el cerebro usa como combustible al azúcar al metabolizarlo. Con los edulcorantes el nivel de energía disminuyó, según su análisis.
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5.- ¿Se vende sin aprobación? 
Falso. Ningún edulcorante puede salir al mercado sin que haya sido testeado ni haya recibido el aval de organismos internacionales especializados, explica el diabetólogo Luis Armendáriz. En la página oficial del FDA se recalca que incluso los endulzantes artificiales que han sido cuestionados fueron sometidos a varias pruebas previas a su distribución. La aprobación de este ente internacional es considerado para recetar. 

6.- ¿Aspartame, prohibido? 
Falso. Los edulcorantes que contienen aspartame son dos y ambos continúan expendiéndose en los supermecados. Eso se debe principalmente a que la FDA no ha emitido un informe oficial sobre las supuestas secuelas que este ocasiona en el cerebro y el sistema nervioso. Los especialistas aseguran que mientras no exista un aviso oficial tanto de esta institución como de la OMS, la venta de edulcorantes con aspartame es sugerida.



Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección: http://www.elcomercio.com/tendencias/edulcorantes-mitos-azucar-salud-verdades.html

jueves, 22 de mayo de 2014

Investigan edulcorantes que puedan tomar personas con diabetes

lainformacion.com
viernes, 25/04/14 -
  • Expertos españoles han realizado un 'Decálogo sobre el uso y seguridad de los edulcorantes bajos y sin calorías',
  • Se hace necesario potenciar la educación nutricional y un estilo de vida saludable, con un énfasis particular en la promoción de la actividad y del ejercicio físico.
Expertos reunidos en el Congreso de la 'International Sweeteners Association', en Bruselas, han asegurado que los edulcorantes bajos y sin calorías no afectan a los niveles de glucosa o insulina, es decir que lo podrían consumir personas con diabetes y que, además, ayudan a prevenir la caries dental.

Estas afirmaciones están recogidas en el 'Decálogo sobre el uso y seguridad de los edulcorantes bajos y sin calorías', presentado en el encuentro y publicado en la revista española 'Nutrición Hospitalaria'.

El decálogo ha sido elaborado a partir de las ponencias debatidas por un grupo de expertos de carácter multidisciplinar de las áreas de conocimiento de la nutrición y la salud, reunidos bajo los auspicios de la Fundación para la Investigación Nutricional (FIN) y con la colaboración de la Consejería de Sanidad del Gobierno de la Comunidad de Madrid, la International Sweeteners Association y el CIBER de Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición del Instituto de Salud Carlos III (CIBERobn).

En el texto, los expertos han destacado la necesidad de realizar programas de educación para la salud en la población con el objetivo de promover la toma de decisiones adecuadas sobre su alimentación y nutrición, y al mismo tiempo, facilitar al profesional sanitario información que facilite el desarrollo de su actividad diaria, dando respuesta de una forma rápida y sencilla a las demandas de sus pacientes sobre los edulcorantes bajos y sin calorías.

"Los edulcorantes, incluido el azúcar, constituyen un elemento de indudable interés y actualidad, aunque no exento de desconocimiento por algunos sectores tanto académicos como de la población en general. La propia naturaleza de los edulcorantes bajos y sin calorías los hace susceptibles de informaciones tergiversadas e incluso contradictorias. Son aditivos alimentarios ampliamente utilizados como sustitutivos del azúcar para endulzar alimentos, medicamentos y complementos alimenticios cuando se persiguen fines no nutritivos", han señalado.

Por ello, en el decálogo se recuerda que los edulcorantes bajos y sin calorías han sido utilizados de forma segura por los consumidores de todo el mundo durante "más de un siglo"; han sido sometidos a estrictas pruebas de seguridad; y que la evidencia científica actual indica que no existe relación entre su consumo y la aparición de enfermedades no transmisibles.
Edulcorantes sin calorías, ejercicio y buena alimentación, ayudan a mantener el peso

Además, se señala que la investigación científica muestra que el consumo de alimentos y bebidas en los que se ha sustituido el azúcar por edulcorantes bajos y sin calorías, el empleo de estos edulcorantes, combinados con la práctica de actividad física y un estilo de vida saludable, pueden jugar un papel significativo en la pérdida de peso y en el mantenimiento de un peso saludable, siendo por ello un instrumento válido en la prevención del sobrepeso y la obesidad, y en general de la ganancia ponderal.

"Estudios científicos han mostrado que las personas que usan edulcorantes bajo y sin calorías en su alimentación consumen menos calorías que los que tienen una alimentación con productos con una composición calórica original, y además muestran un mejor balance energético. No obstante, ante la incertidumbre que a veces se genera sobre la influencia del consumo de EBSC en los hábitos alimentarios y de actividad física de las personas que los consumen, se hace necesario potenciar la educación nutricional y un estilo de vida saludable, con un énfasis particular en la promoción de la actividad y del ejercicio físico", han recalcado los expertos.

Del mismo modo, en el decálogo los investigadores abogan por potenciar la educación al consumidor acerca de estos productos de forma rigurosa, objetiva y basada en la mejor evidencia científica y los procesos regulatorios. "Las administraciones responsables y sociedades científicas deberían difundir una información clara y objetiva sobre los EBSC en sus páginas web y redes sociales, y editar materiales educativos que contribuyan a disipar dudas y la desinformación que pueda existir", aconsejan.

Finalmente, en el documento se destaca la importancia de priorizar la formación de los profesionales de la salud de Atención Primaria y especializada, dentistas y farmacéuticos, para que se constituyan en agentes educativos sobre este tipo de productos en la población sana y en grupos con necesidades especiales; así como de que se potencie la investigación sobre estos edulcorantes en España, incentivando la monitorización de los niveles de ingesta en distintos grupos poblacionales y facilitando el desarrollo de proyectos multidisciplinares al respecto.
Los diabéticos podrían consumirlos

Por otra parte, los expertos aseguran que la evidencia científica actual indica que "no existe" relación entre el consumo de ESBC y la aparición de enfermedades no transmisibles y que, al mismo tiempo, no afectan a los niveles de glucosa o insulina en el plasma sanguíneo, representando un instrumento adicional en el tratamiento dietético de personas con diabetes y obesidad y constituyendo un elemento clave en el control metabólico hidrocarbonado.

"En la infancia la utilización de este tipo de aditivos debe considerarse solo como un recurso alternativo cuando otras estrategias preventivas hayan fracasado, excepto en su uso en chicles para la prevención de la caries dental y en productos farmacéuticos. Además, los ESBC ayudan a prevenir la caries dental", señala la 'Declaración de Chinchón'.

lunes, 17 de marzo de 2014

La planta del tequila también podría servir para controlar la diabetes tipo 2

A. CARRA. / MADRID
Día 17/03/2014 - 08.43h


Unos azúcares naturales que no son digestibles para el ser humano, permitirían estimular la producción de insulina


Además del conocido tequila, el agave contiene un producto infinítamente más beneficioso para la salud que el potente destilado alcohólico que se extrae a partir de sus hojas. La clave estaría en los «agaves», los singulares azúcares naturales (fructanos) que se encuentran en esta planta y que al no ser digestibles para el ser humano podrían actuar como una fibra dietética, sin elevar la glucosa en sangre. Pero además, estos fructanos, polímeros de fructosa derivados de la molécula de sacarosa, también tendrían reconocidos efectos prebióticos, como la mejora de la presencia de bifidobacterias en el colon, y de prevención de enfermedades intestinales.

Según explican los expertos del Centro de Investigación y Estudios Avanzados en Biotecnología y Bioquímica Irapuato en la Reunión Nacional de la Sociedad Química Americana que se celebra en Dallas (EE.UU), con estos «agaves» se reducen los niveles de glucosa y se aumentan los de GLP-1 (un péptido similar al glucagón tipo 1) pero igualmente se estimula la producción de insulina. Aunque los agaves contienen fructosa, utilizan largas cadenas ramificadas unidas entre sí que el cuerpo humano no puede asimilar, de modo que no afectan al azúcar en sangre, por lo que podrían servir paracontrolar la diabetes tipo 2.

En los estudios que se llevaron a cabo, se alimentó a un grupo de ratones con una dieta estándar y se añadió estas sustancias a su agua diaria. Pesaron los ratones diariamente y comprobaron sus niveles de glucosa en sangre semanalmente. La mayoría de los ratones que los tomaron comían menos, perdieron peso y sus niveles de glucosa en sangre se redujeron en comparación con otros edulcorantes como glucosa, fructosa, sacarosa, jarabe de agave y aspartamo.

«Los agaves, como otros fructanos que están hechos de azúcar fructosa, son los mejores edulcorantes para mantener el crecimiento de microbios saludables en la boca y el intestino», explica Mercedes G. López, que también hace hincapié en que pueden ayudar a las personas a sentirse más llenas, haciéndoles comer menos. Eso sí, continúa la investigadora, «como el etanol del tequila proviene de la fermentación de la glucosa y la fructosa generada después de cocinar las hojas de la planta, los agaves se convierten en etanol, y por lo tanto no se encuentran en el producto acabado del tequila». Así que, cuidado con buscar efectos beneficiosos para la diabetes en la ingesta de la bebida alcohólica, que no los hay.

Los agaves derivados de la planta del tequila son además mejores que los edulcorantes artificiales porque no causan efectos secundarios, como el dolor de cabeza. El único inconveniente, termina Mercedes G. López, es que «su sabor no es tan dulce como el de los edulcorantes artificiales». No se puede ser perfecto.