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viernes, 27 de junio de 2014

Un hombre sin piernas denuncia estar atrapado en su propia casa

FERROL
Un hombre sin piernas denuncia estar atrapado en su propia casa
La vivienda de Caranza, que es de protección oficial, carece de accesibilidad
NOELIA SILVOSA
ferrol / la voz 27 de junio de 2014

Prisionero en su propia casa. Así se siente Carlos Gómez, un hombre de 72 años que no puede salir solo de su vivienda desde que le amputaron las piernas a causa de una diabetes. Ahora se mueve en silla de ruedas, y su medio de transporte es precisamente lo que le mantiene encerrado. Su piso, que está régimen de propiedad a nombre de su suegra fallecida, se ubica en la calle Ejército Español.

Un inmueble de protección oficial que se ha convertido en su cárcel particular. Porque para acometer las obras necesita la firma de todos los herederos, y por el momento ni las tiene ni ha logrado ponerlo a nombre de su mujer. «Esta es la maravilla que ha hecho el Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS) en Caranza», esgrime el perjudicado refiriéndose al acceso de la casa.

Escaleras y rejas

Y es que cada vez que este hombre pretende ir a la calle se encuentra con un ascensor que no llega a la puerta de su vivienda, una tanda de escaleras que bajar y, para finalizar la yincana, una reja que sustituye a la puerta del elevador. Todo ello para superar subido a silla de ruedas. Obviamente, no puede desplazarse solo. Le ayuda su esposa, que como él padece la dificultad del camino hacia el exterior. «No puedo salir a la calle en pleno siglo XXI. Esto es una vergüenza», lamenta este antiguo cocinero de la residencia de Caranza que tiene reconocida una minusvalía de grado 2. «Hasta me han descontado también 50 euros de la prestación que percibo de la Ley de Dependencia», esgrime. Gómez no alcanza a comprender cómo en lugar de quitarle barreras, se las ponen. «Siempre dependo de alguien que me baje por las escaleras», afirma.

Tampoco entra en el baño

«Dicen que la Seguridad Social no tiene dinero», afirma el perjudicado, que no bastándole con las complicaciones que atraviesa para llegar a la calle aún tiene alguna más en el interior de su piso. Porque para colmo, no puede ir solo al cuarto de baño al no entrar su silla de ruedas por la puerta. Viendo que nadie concretaba nada, envió una carta certificada al IGVS hace dos años. «Deben de tener mucho trabajo, que ni caso», sentencia. Solo le quedaba hacer público su anhelo por lograr la libertad.

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Publicado en http://www.lavozdegalicia.es/noticia/ferrol/2014/06/27/hombre-piernas-denuncia-estar-atrapado-propia-casa/0003_201406F27C7996.htm